Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

La rutina, las vacaciones y Chipiona 09/08/2010

Qué durísimo se hace incorporarse a la mundana realidad después de dos semanas de vacaciones en las que el sol, el mar y las personas a las que quieres han sido absolutas protagonistas de tu vida.

Pero todo acaba y hay que volver al trabajo…¡bendito trabajo! Porque, dadas las circunstancias, también es bueno saber que las vacaciones se te acaban porque debes regresar a tu rutina laboral, que no todo el mundo tiene esa suerte ahora mismo.

Me encanta Chipiona. Nunca me había gustado (ni disgustado) especialmente, pero desde que mis padres tienen casa allí mi amor por aquel pequeño pueblecito de la costa gaditana ha ido creciendo. Y sí, está masificado y lleno de sevillanos (como yo), pero tiene mucho encanto. Además, es pequeño, puedes ir a todas partes andando (hay otros pueblos cercanos demasiado grande para esos lujos: Rota, Sanlúcar, El Puerto…), tiene uno de los faros en activo más antiguos de España, hace menos calor que en Sevilla, es una delicia caminar por el paseo marítimo y es genial tomarse unos mojitos en el Picoco o en el nuevo Pub Irlandés.

Menos mal que podré seguir disfrutando del encanto chipionero los fines de semana que le restan al verano…eso y, por supuesto, alguno que otro en invierno, cuando en el pueblecito sólo están los de allí, los de siempre, y no hay masificación que valga, a pesar de que todo sigue igual, sólo que con más frío.

Y para disfrutar de dos largas semanas allí, tendré que esperar un año. Y, como dice mi madre, a partir de los 25 los años pasan volando. Así que no esperaré demasiado.

 

Béticos del Universo: ¡Felicidades! 29/04/2010

Ayer, 28 de abril de 2010, se cumplieron 75 años de la Liga que el Betis ganó en 1935, en Santander, goleando al Racing por un contundente 0-5.Ganó la Lige con ¡34 puntos! uno más que el Madrid, que fue subcampeón, y con un balance total de 15 partidos ganados, 4 empatados y 3 perdidos. Hoy, el Barcelona, líder de la 1ª división (o Liga BBVA, nombre que odio) lleva la friolera de 87 puntos, y tenemos que descender hasta el puesto 16 de la clasificación para encontrar dos equipos con 34 puntos, el Zaragozay el Málaga, a dos puntos de la zona de descenso. Cómo cambian las cosas…

Es nuestra única Liga, y aunque deberíamos esforzarnos en volver a hacer grandes cosas en el fútbol, mientras eso no ocurra (y no ocurrirá mientras nos ‘desgobierne’ Lopera) tendremos que celebrar gestas antiguas, que forman parte de nuestra historia futbolística, como la primera Copa del Rey, la del 77, o la de 2005, que me hizo llorar abrazada a mi padre mientras recordábamos que en 1997 los dos estuvimos en el Bernabeu, viendo cómo el Barcelona al que luego se iría Serra Ferrer nos arrebataba en 5 minutos la Copa del 20 Aniversario y cuando también lloramos, entonces de impotencia.

Puede parecer una tontería, pero el verdiblanco también es un sentimiento, como la alegría o la tristeza, y por eso eres capaz de llorar de rabia o de felicidad, según las circunstancias, con las acciones de tu equipo. Habrá cosas más importantes en el mundo, pero yo respeto a quien llora o ríe si su equipo gana o pierde una Liga, desciende o asciende de categoría, porque es parte de su vida y de sus circunstancias.

Volviendo al 75 Aniversario de aquella Liga: entonces las cosas eran muy diferentes, en España se vivían tiempos de II República, prácticamente a punto de estallar en mil pedazos, y el Betis no tenía corona en su escudo ni era ‘Real’, por supuesto. El legendario Hotel Alfonso XIII, donde se celebró la triunfal gesta con miles de aficionados, era Andalucía Palace, y la celebración se realizó sobre una camioneta que se llamó ‘Flecha Verde’.

Éste es mi sincero y sentido homenaje como bética orgullosa de tener el corazón verdiblanco a aquella plantilla que nos hizo ser el primer equipo andaluz y sevillano en ser campeones:

El técnico irlandés O’Connell, y los jugadores Urquiaga, Espinosa, Areso, Aedo, Peral, Gómez, Larrinoa, Timimi, Rancel, Unamuno, Caballero, Saro, Lecue, Adolfo, Valera, Cornejo y Paquirri.

 

Ánimo a los compañeros de El Correo 28/04/2010

Ayer informaron a los trabajadores del decano (tiene 110 años) de la prensa sevillana, El Correo de Andalucía, que se había abierto un expediente de regulación de empleo (ERE) con el objetivo de reducir un 25% de la plantilla total del periódico, que asciende a 91 trabajadores, por lo que se despedirían unas 22 personas.

Yo estuve un año de prácticas allí: primero en la sección de edición de Deportes y, posteriormente, en Edición general del diario y sus suplementos. Fue un año fantástico durante el que aprendí muchísimo, no sólo profesionalmente, sino también como persona. Allí aprendí el deber y la responsabilidad del periodista con su trabajo, lo dura que es esta profesión que prácticamente anula tu vida personal, allí hice colegas de profesión y de allí me llevé la que hoy es una de mis amigas más queridas (y gracias a la que, más tarde, conocí a otra de mis amigas más queridas también).

Posteriormente, me dieron dos oportunidades por las que siempre les estaré agradecida porque, al fin y al cabo, ellos me pusieron en órbita del mercado laboral: primero hice una sustitución por vacaciones en su departamento de publicidad y unos meses después me contrataron para su homólogo onubense, Odiel Información, donde duré 6 meses porque nunca me acostumbré a aquella ciudad de chimeneas fabriles, marismas sin playa y vida tranquila…y porque nunca me hice tampoco a aquella redacción, a aquel grupo de personas que por entonces trabajaban allí. Aquello me superó, no estaba preparada para ciertas cosas y me marché.

Y hoy, esas dos amigas que hice, una directa y otra indirectamente gracias a El Correo, trabajan allí y están desanimadas y preocupadas por su futuro laboral. Años dedicadas a la profesión, dándolo todo por el medio de comunicación que ha apuntalado y desarrollado tu carrera y ahora, la incertidumbre de un posible despido.

Aparte de mis dos amigas conozco a un buen número de personas allí: algunas porque estaban cuando fui becaria; otras porque tienen relaciones amistosas con mis amigas; y otra buena parte porque, en septiembre de 2009, tuve el placer de darles un curso de formación para la gestión de las publicaciones de su portal web.

Por ello quiero mostrarles todo mi apoyo, solidaridad y cariño desde aquí, y deseadles mucho ánimo a todos, que sean positivos y que son unos profesionales estupendos que seguro encontrarán su sitio en la profesión y en el mundo, ya sea en la que a día de hoy sigue siendo su casa o en cualquier otra que los acoja y confíe en ellos.

Mucho ánimo y suerte a todos.

 

En viernes de Feria 23/04/2010

Filed under: Actualidad — altisidora @ 09:45
Tags: , ,

Tener que trabajar en Viernes de Feria atenta contra la dignidad y los principios morales de cualquier sevillano feriante que se precie. Y este año, mi dignidad ha sido atacada: después de pasarme martes, miércoles y jueves de vacaciones (bueno, el miércoles fue festivo local), hoy me toca trabajar. Lo sabía desde hace un par de meses…pero hasta que esta mañana no ha sonado el despertador no me lo creía. Las 7 de la mañana, viernes de Feria y yo no llego de vuelta de parranda y despiporre en la Feria…sino que me ducho, me visto y me voy a trabajar como las buenas.

Tres días en la Feria sin parar cansa mucho, y más si vas cargando con volantes (yo tengo hasta agujetas de llevar con gracia y salero sevillano mis trajes de flamenca). Da igual que te levantes tarde, el cansancio está ya instalado cómodamente en tu cuerpo. Y es que después de la Feria, necesitas vacaciones…pero de las de verdad: descansar y no hacer nada.

Así que ayer jueves poco antes de la 1 de la mañana estaba ya en casa, y sin poder dormir, que es lo peor…y no por falta de cansancio, sino de pensar en las 7:00 A.M….Diossss!!!! Me pasó anoche igual que todos los domingos: de pensar que empieza la semana y todas las cosas que tengo que hacer…nunca duermo. Da igual que esté o no cansada. Son días de dar vueltas y más vueltas en la cama. Y el jueves de feria, igualito.

Hoy estoy ‘destinada’ por mi empresa en una Consejería de la Junta de Andalucía, donde estaré también toda la semana que viene sustituyendo a una persona que está de vacaciones, y aquí hay gente, pero es que es un edificio enoooooorme con muchísima gente trabajando. De cualquier forma, creo que no hay ni la mitad de personas que habrá, por ejemplo, el lunes que viene.

La mañana se me hace in-ter-mi-nab-le…y yo sólo pienso en dos cosas: dormir e ir a la Feria de nuevo, a despedirme de ella, porque aunque termina el domingo, para mi terminará hoy viernes, que el fin de semana es, tradicionalmente, el día que se llena de gente de fuera de Sevilla (ya sea de la provincia o de otras provincias españolas) y es un gustazo pasear por las calles prácticamente desiertas de la ciudad, que es justo lo que pienso hacer mañana y pasado.

Es una pena que ya se esté terminando nuestra semana de luz y color…menos mal que llega cada año, puntual a su cita con los sevillanos, dando verdadera bienvenida a la primavera (bueno, con permiso de la Semana Santa, claro), y de nuevo cargaré con mis volantes hasta que me salgan agujetas, y de nuevo me quedaré afónica (no de cantar, que tengo un oido enfrente de otro, pero con la música y el gentío, tienes que hablar alto para hacerte oir) y maldeciré todos los zapatos que tengo porque todos, sin excepciones, me hacen daño en Feria. Y, finalmente, me apenaré porque se acaba…

 

Y ya estamos en Feria 20/04/2010

Filed under: Actualidad — altisidora @ 13:28
Tags: , , ,

Ayer comenzó la Feria de Abril de 2010, que el año que viene será en mayo…con el rollo de que depende de la Semana Santa, el año que viene tendremos 10 días de Feria, en lugar de 7, para que al menos uno caiga en abril, como tiene que ser, o habrá que cambiarle el nombre a tan magno evento social y lúdico sevillano.

Lo dicho, ayer comenzó la Feria: por la mañana llovía a mares, y por la tarde se despejó, empezó a hacer calor y todo quisqui a comer pescaito y a ver los farolillos y las rayas de los toldos de las casetas, que ya había unas ganas tremendas. Y hoy, primer día de Feria de día: mujeres estrenando vestidos, no sea que mañana llueva y ya la hemos liado; por cierto, que las predicciones son de lluvia en un 65% de probabilidades para mañana en Sevilla, según la AEMET. Bueno, mientras que no haya que ir en barca a la Feria como hace un par de años…

Ésta es una semana de amistades y rebujitos, de cantes y bailes, de mujeres guapísimas con sus volantes y sus flores coloridísimas y de hombres algunos en chaqueta, otros en su línea, pero todos felices. Merece la pena visitar Sevilla en primaverda y si encima es Feria, mejor. Esto es otro mundo. A los turistas siempre les sorprende y creo que un año sí, otro no, un guiri me ha hecho una foto vestida de flamenca con mis amigas para enseñársela a sus conocidos allí en el país del que provenga.

Portada de la Feria de Abril, 2010, en homenaje al primer vuelo en Sevilla

Y aunque muchos dicen que la Feria es para los sevillanos, por aquello de que las casetas son, en su mayoría, de socios y si no lo eres o no tienes amigos que lo sean, no entran, no es menos cierto que he visto a turistas echándole cara, hablando con el segurata de la puerta y diciéndole que no es de aquí, que no sabe dónde ir y que necesita usar el baño. Así también se entra: sólo hay que tener morro y ponerlo en práctica. Y si no, ¡buscaos un amigo sevillano, hombre! que quien tiene un amigo, tiene un tesoro, y quien tiene un amigo sevillano, tiene doble tesoro…siempre y cuando sea socio de alguna caseta, claro.

A ver qué tal se plantea mi Feria este año, aunque estoy convencida que será estupenda, porque tengo razones (sobre todo una…o uno más bien) para saber que así será. Yo, de pronto, la pisaré esta tarde por primera vez en 2010, con mis volantes rojos.

Casetas de la Feria de Abril

 

Quién me presta una escalera 04/04/2010

¿Quien me presta una escalera

para subir al madero,

para quitarle los clavos

a Jesús el Nazareno?

(Saeta Popular)

¡Oh, la saeta, el cantar

al Cristo de los gitanos,

siempre con sangre en las manos,

siempre por desenclavar!

¡Cantar del pueblo andaluz

que todas las primaveras

anda pidiendo escaleras

para subir a la Cruz!

¡Cantar de la tierra mía,

que echa flores

al Jesús de la agonía,

y es la fe de mis mayores!

¡Oh, no eres tú mi cantar!

¡No puedo cantar, ni quiero,

a ese Jesús del madero,

sino al que anduvo en el mar!

(Antonio Machado. La Saeta)

El Cachorro

Hoy finaliza la Semana Santa, una de las dos semanas grandes de Sevilla, ciudad de pasiones encontradas y alegrías desbordantes, ciudad dual (Sevilla y Triana, Betis y Sevilla, capillitas y feriantes, amor-odio a la ciudad a partes iguales) y sentida, sensible, grandiosa.

Esta Semana Santa ha sido fría y plomiza, excepto a partir del Jueves Santo y, en especial, en su Viernes Santo, tradicional día lluvioso de la Semana de Pasión durante los últimos años y que en este 2010 ha visto el sol deslumbrante y el cielo azul interminable e inabarcable.

Tras la devoción y la Pasión, las lágrimas de muchos devotos y la hermosura de palios y misterios, empieza la cuenta atrás para la Feria de Abril, la otra semana grande sevillana, la de la luz y el color, las risas, los cantes y bailes, el rebujito, los volantes y el encuentro y reencuentro con los amigos.

Pero aún nos quedan unas horas de recordar saetas, incienso mezclado con aromas de naranjos y limoneros (los que olía Machado), cornetas y tambores, gritos de ‘¡Al Cielo con Ella!’ (o con Él), venias en Campana, palquillos en San Francisco y cera en las calles y avenidas del centro.

 

Azahar y primavera 31/03/2010

Hoy me ha dicho un amigo gaditano que en su corazón se encuentra el mar, ese mar que brilla en la costa de Cádiz, ya sea a la altura de Doñana o del Peñón y más allá; mientras que en mi corazón, ha dicho, hay trajes de gitana. Pero se equivoca, porque hay mucho más. En mi corazón hay azahar y primavera sevillana. Hay incienso y saetas, luz de cirios y niños estrenando en Domingo de Ramos. Hay reuniones con amigos en El Salvador y paseos por la orilla del Guadalquivir mientras hueles, a lo lejos, la sal de la desembocadura en Sanlúcar. Hay tardes interminables previas al verano y helados que amenizan más paseos. Hay caracoles y terrazas. Y, por supuesto, hay lunares y farolillos, casetas y portadas, fino y sevillanas. Sí, también hay trajes de gitana. Y la Feria, máxima exaltación de la primavera hispalense, capital de Andalucía y del mundo durante una semana en la que todo es alegría, felicidad, reencuentros y “nos vemos en el  Matamoros” o “te llamo al móvil” y “vente a mi caseta”.

Sé que la vida es más que eso, y que todo lo que acabo de exponer será, para muchos, la simple confirmación del estereotipo sevillano: capillitas, feriantes y olé, que aquí no pasa nada y somos felices en nuestro mundo y en nuestra ciudad de lona y papel que apenas dura una semana.

Pero Sevilla es mucho más que saetas y sevillanas: es una ciudad alegre y brillante, llena de gente amable y siempre dispuesta a ayudar al turista a encontrar el destino que busca. Es una ciudad de gente trabajadora, pero que sabe disfrutar de su tiempo libre y de su primavera. Trabajo de lunes a viernes, o los días que sean en el horario que sea, pero cuando descanso, quiero disfrutar de mi ciudad y mi gente. Porque la vida también es eso, y al final será lo que recuerdes y lo que haga que tu vida haya merecido la pena.

Sevilla es una ciudad moderna y ecológica, con pulmones verdes siempre repletos de gente haciendo deporte, leyendo o descansando a la sombra de un frondoso árbol; con un carril-bici (del que no soy en absoluto defensora) que nos convierte en ciudad sostenible; con tranvía y metro (por fin y aunque sólo sea una línea) que les encanta a los turistas, con parte de nuestro centro histórico preservado de la polución gracias a un inteligente proyecto de peatonalización (lo mejor que ha hecho Monteseirín por nosotros). Cada vez somos más cosmopolitas y la Feria y la Semana Santa son nuestras tradiciones y por eso nos importan y las preservamos, por mucho que nos estereotipen. ¿O acaso a los valencianos no les importan sus Fallas o a los pamplonicas sus San Fermines?

Y sí: en mi corazón hay azahar y primavera.