Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

Sueño con Londres 07/03/2009

Este fin de semana debería haberlo pasado en Londres. Tenía planeado el viaje desde octubre de 2008….nada más volver de Roma y ya tenía comprado el billete de avión para mi próximo destino: ¡Londres! Uno de los sueños ‘viajeros’ de mi vida (junto con La Habana, Nueva York y Tokyo…casi nada).

Cuatro ciudades para conocer antes de hacerse viejecita

Cuatro ciudades para conocer antes de hacerse viejecita

Pero la independencia ha tenido un alto coste para mí: tener que sacrificar Londres. Mi viaje soñado, con personas increíbles con las que hubiera disfrutado de la experiencia muchísimo. Podría haberle pedido a mi madre un préstamo, pero no me pareció justo que mis decisiones de vida implicasen la cuenta corriente de mis padres. Hoy, hablando con mi madre, se lo he dicho y su respuesta ha sido como un jarro de agua fría: “Habérmelo dicho, niña, y te habría dejado el dinero”. Eso me pasa por presuponer y demás. Ya sé que la próxima vez puedo contar con ella. Lo he descubierto tarde, pero bueno…nunca es tarde si la dicha es buena.

Soñaba con pasear por Trafalgar Square, escuchar el Big Ben, alucinar con Picadilly Circus, ver a Peter Pan en los Jardines de Kensington, visitar Notting Hill, comprar en sus mercadillos…y hacerme una foto en Abbey Road, emulando a Paul McCartney, aunque con los zapatos puestos, que hace frío para quedarse descalza en Londres en pleno mes de marzo.

The Beatles en Abbey Road

The Beatles en Abbey Road

Ahora Londres tendrá que esperar, espero que no demasiado tiempo. ¿Quién sabe? Quizás podría pasar mi próximo cumpleaños en sus calles, igual que el último lo pasé en Roma, mi otra ciudad soñada. Aquello fue genial. Londres será genial. ¿Lo mejor de todo? Que la ciudad no se moverá de allí y cuando vaya aún será más emocionante e impactante. Estoy segura. Y me muero por estar allí. Espero no tener que esperar hasta octubre.

Aunque Penny Lane es una calle de Liverpool y no de Londres, aquí dejo esa maravillosa canción de mi beatle favorito y, además, siempre me ha parecido muy alegre esta canción. Y hoy necesito buen rollo.

[The Beatles – Penny Lane]


In Penny Lane there is a barber showing photographs
Of every head he’s had the pleasure to have known,
And all the people that come and go
Stop and say hello.

On the corner is a banker with a motorcar,
The little children laugh at him behind his back.
And the banker never wears a mac
In the pouring rain, very strange.

Penny Lane is in my ears and in my eyes.
There beneath the blue suburban skies
I sit, and meanwhile back

In Penny Lane there is a fireman with an hourglass
And in his pocket is a portrait of the Queen.
He likes to keep his fire engine clean,
It’s a clean machine.

Penny Lane is in my ears and in my eyes.
A Four of fish and finger pies
In summer, meanwhile back

Behind the shelter in the middle of the roundabout
A pretty nurse is selling poppies from a tray
And though she feels as if she’s in a play
She is anyway.

In Penny Lane the barber shaves another customer,
We see the banker sitting waiting for a trim.
And then the fireman rushes in
From the pouring rain, very strange.

Penny Lane is in my ears and in my eyes.
There beneath the blue suburban skies
I sit, and meanwhile back.
Penny Lane is in my ears and in my eyes.
There beneath the blue suburban skies,
Penny Lane.

 

Me gusta el Gospel 16/02/2009

Me gusta el Gospel. Y mucho. Tanto, que uno de mis sueños es ir a misa en algún suburbio de Nueva York donde un maravilloso coro de Gospel haga de enlace directo entre Dios y mi espíritu. O, simplemente, me emocione. Porque soy de las que se le pone la piel de gallina escuchando la fuerza y el sentimiento de Nessum Dorma o de alguna versión de Amazing Grace.

[Yolanda Adams – Amazing Grace]

Surgido en las iglesias afroamericanas en el siglo XVIII, se hizo popular a partir de 1930 y alcanzó su punto álgido en los 40, cuando traspasó los escenarios puramente religiosos para llegar incluso a espectáculos ‘paganos’.

Se caracteriza por la utilización de coros llenos de armonía sobre los que destaca una voz principal a capella y, en la actualidad, por el acompañamiento musical con guitarras y bajos eléctricos e incluso tambores. Grandes de la música negra, como Al Green, Solomon Burke o la reina Aretha se han acercado, siempre, al Gospel a lo largo de sus carreras, introduciendo canciones religiosas en sus repertorios seculares.

A pesar de ser un género netamente nortemaericano, se ha extendido a aíses como Australia, Canadá, Noruega e incluso en España, donde tenemos el Institut de Gospel de Barcelona y coros Gospel en Madrid, Vigo, Salamanca, Valencia y León, entre otros.

Hoy día el Gospel ha traspasado fronteras musicales, en el sentido de que estrellas del pop y del rock han utilizado este recurso en multitud de temas musicales alejados, en esencia, de los cantos espirituales y religiosos. Así, hicieron uso del Gospel los Red Hot Chilli Peppers en “Under the Bridge“, Madonna en “Like a Prayer” (muy apropiado, dada la temática de la canción y el polémico video-clip), Prince en “Purple Rain” (por cierto, una de las mejores canciones que ha dado la música), Queen en “Somebody to Love“, Billy Joel en “River of Dreams” o la Creedence Clearwater Revival en su versión de “Sweet Home Alabama”.

Una de las canciones religiosas más interpretadas de todos los tiempos, incluyendo grandísimas versiones Gospel (Aretha Franklin la utiliza con asiduidad) es “Amazing Grace” o la Sublime Gracia que John Newton, antiguo esclavista inglés, escribió en torno a 1772 y que constituye un reflejo de la Gracia Divina descrita en I Crónicas 17:16 de La Biblia.

El Gospel incluso se ha atrevido con The Beatles (que no al contrario): así, en la maravillosa película musical “Across The Universe” (Julie Taymor, 2007) un coro gospel, con dos voces solistas (un niño y una mujer), interpretan, majestuosamente, la canción más espiritual, sin duda, de los de Liverpool: “Let It Be”. Una de las mejores versiones que he oido jamás del hit de McCartney. Además, está maravillosamente compenetrada con las imágenes que, en la película se muestran: una visita militar que trae nefastas noticias, movimientos civiles por los derechos de los afroamericanos en el Detroit de los 60 que desembocan en violencia y tragedia, dos familias desoladas por las muertes de sus respectivos hijos por distintos motivos pero igualmente absurdos (una guerra, violencia por perseguir la igualdad).

Impresiona y eriza la piel.

[Let It Be. Versión Gospel]

 

Du duá, oooooohhhhh! 15/02/2009

Curioso nombre para un estilo vocal (musical) el “Doo Wop”…más curioso si cabe en español, traducido, onomatopéyicamente (madre mía…menudo palabro más laaaaargo), como “Du Duá” (simplemente: genial). Se hizo muy famoso a mediados de los 50 y principios de los 60 dentro del Rythm & Blues, género musical más amplio que englobó al Du Duá entre otros.

Este Doo Wop se caracteriza por la importancia que se le da a la voz a capella, completada con un armónico coro que era, precisamente, el que hacía por debajo de la voz principal esas vocecitas de “du duá, du duá, du duá…eh, eh, eh, ooooohhhhhhh” que todos hemos tarareado alguna vez. ¿Y las letras?: temazos románticos y muy melodiosos que hacían las delicias de las ‘Sandra Dees’ de la época…

The Platters es, quizás, el grupo más famoso y representativo del estilo, pero no el único: Avalons, The Autumns, The Ronettes, The Shirelles, The Crystals, Chubby Checker o Dion And The Belmonts. Además, muchos grupos se han acercado en ocasiones a este estilo vocal, utilizándolos en algunas de sus canciones como las dos grandes versiones de Please Mr Postman, The Marvelettes y The Beatles; el grupo de R&B Boyz II Men, que realizó una versión del tema Doo Wop de The Five Satins In The Still Of The Night; o el cuarteto de soul Shai, con su hit If I Ever Fall In Love, cuya versión a capella era un ejemplo perfecto del Doo Wop trasladado con acierto a los años 90. Incluso Lauryn Hill hizo un homenaje al estilo musical de los 50, con su tema Doo Wop (That Thing), de su album debut en solitario, con un video-clip homenaje al Nueva York de los 60.

Dentro del estilo Doo Wop hay una canción que a mí, particularmente, me encanta: Runaround Sue, de Dion And The Belmonts, pero posteriormente versionada por la banda de pop británico Racey, Leif Garret, The Alley Cats o The Hypertonics.

Esta canción fue elegida, por la revista Rolling Stone, como la canción número 342 entre las 500 mejores de todos los tiempos (según su propio criterio, por supuesto). No me extraña, el ritmo se mete en tu cuerpo cuando la oyes y es imposible no mover, como mínimo, los pies…o directamente ponerte a bailar.

Hey, hey, hum-ba-diddy-diddy; Hey, hey, hum-ba-diddy-diddy…

[Runaround Sue]

Here’s my story, sad but true
It’s about a girl that I once knew
She took my love then ran around
With every single guy in town
Ah, I should have known it from the very start
This girl will leave me with a broken heart
Now listen people what I’m telling you
A-keep away from-a Runaround Sue

I miss her lips and the smile on her face
The touch of her hair and this girl’s warm embrace
So if you don’t wanna cry like I do
A-keep away from-a Runaround Sue

Ah, she likes to travel around
She’ll love you but she’ll put you down
Now people let me put you wise
Sue goes out with other guys
Here’s the moral and the story from the guy who knows
I fell in love and my love still grows
Ask any fool that she ever knew, they’ll say
Keep away from-a Runaround Sue

She likes to travel around
She’ll love you but she’ll put you down
Now people let me put you wise
Sue goes out with other guys
Here’s the moral and the story from the guy who knows
I fell in love and my love still grows
Ask any fool that she ever knew, they’ll say
Keep away from-a Runaround Sue

 

En memoria de Lennon 08/02/2009

( publicado el 8 de diciembre de 2008 )

Ya he dicho en varias ocasiones que durante este año 2008 he adquirido una pasión musical interesante: el amor a y por The Beatles. Después de años de desprecios (yo soy más Rolling Stone, la verdad), descubrí un grupo maravilloso, de canciones preciosas, que iban más allá de los temas por todos conocidos. A pesar de eso, y de descubrirlos tarde, siempre tuve un “beatle” favorito: Paul MacCartney. Y con el paso de estos últimos 12 meses, no sólo aprendí a amar a los de Liverpool, sino que Paul siguió siendo, más y mejor, el rey en mis preferencias beatlemaníacas. No en vano es el miembro del grupo que, sólo o en colaboración con Lennon, más números 1 escribió.

De cualquier forma, hoy quiero rendir un homenaje a John Lennon porque, al fin y al cabo, hoy hace 28 años de su asesinato en la puerta del Edificio Dakota en Nueva York. Un trastornado que responde al nombre de Mark David Chapman terminó de convertir en mito al beatle al realizar contra él seis disparos, uno de ellos mortal (le perforó la aorta). Media hora tardó John en morir, tras perder el 80% de la sangre, y mientras su asesino contemplaba tranquilamente la escena leyendo El Guardián entre el Centeno.

Siempre habrá una noche de aquel dia para recordar a John y George

Siempre habrá una noche de aquel día para recordar a John y George

John Lennon fue, a la vez, el inicio y el fin de los Beatles. Él fue quién formó y lideró el grupo, y quien lo disolvió en 1969 (¿o fue Yoko Ono?). Y tanto durante como después de los Beatles creó canciones hoy convertidas en himnos que hacen del grupo el inicio de muchas cosas en la historia de la música, amén de ser la banda más famosa de planeta. Fueron temas suyos:  Imagine o Give Peace A Chance, tras la disolución del cuarteto;  Love Me Do, I Want To Hold Your Hand, A Hard Day’s Night, Penny Lane, en colaboración con Paul; Ticket To Ride, Help!, Julia, Free As A Bird, acreditadas a Lennon en solitario…etc.

Después de aquel fatídico 8 de diciembre de 1980, y como era de esperar dada su categoría de “mito”, se le rindieron numerosos homenajes, como sendos conciertos en Liverpool y Nueva York. Además, y desde el año 2000, el aeropuerto de Liverpool se llama “John Lennon” (me pregunto si cuando todos los Beatles amenicen fiestas en el Cielo, le volverán a cambiar el nombre por el de “Aeropuerto The Beatles”. Sería lo más justo sin duda).

Hoy, 28 años después de la triste y trágica desaparición del músico, The Beatles siguen siendo tanto o más famosos que nunca y su influencia enorme. Míticos.

Por cierto, que también este año se cumplen 40 del lanzamiento de “The White Album”, donde aparecieron canciones como Dear Prudence, While My Guitar Gently Weeps (con Clapton a la guitarra), Helter Skelter, Yer Blues o Revolution, entre otras, que conforman el que, probablemente sea el disco más heterogéneo del grupo, dada la mezcla de géneros musicales que en él se dieron.

 

La curiosidad de un periodista no tiene límites

Me refiero a un verdadero periodista, el que lo es por auténtica vocación, ese que, desde casi que tenía uso de razón, con lo único que soñó fue con ser estrella de las ondas, busto parlante del telediario, colaborador de El Larguero, radiar partidos del Betis (o del equipo que cada quien prefiera), escribir en El País, ser corresponsal en Nueva York, dar la noticia del siglo en exclusiva, luchar por la libertad de información y de prensa en paises donde esto brilla por su ausencia, convertirse en Woodward, ¡o en Bernstein!, haber estado en el Congreso el 23-F, tener a su propio “garganta profunda” (informante del Watergate…nada que ver con el porno), haber sido profesional de los medios durante la primera guerra televisada (la del Golfo), terminar escribiendo una novela de éxito, entrevistar a grandes figuras de la política, las artes…lo que sea, ser jefes de prensa de cualquier cosa…etc.

La curiosidad de estos periodistas de vocación no conoce fronteras, límites…¡nada!. Y por eso hay que tener cuidado con ellos porque, al final, te descubren.

¡A disfrutar de la curiosidad y el cotilleo!

 

Filosofía de un neurótico

Woody Allen apenas necesita presentaciones: guionista, actor y director, uno de los más importantes de los últimos 40 años (de 1968 es “Toma el dinero y corre”), durante los que nos ha dejado películas, imágenes y frases para el recuerdo.

woody

Es uno de esos neoyorkinos orgullosos de serlo, burgués, judío y neurótico, carne de psiquiatra (o psicoanalista en sus películas), con incontinencia verbal, sarcástico, irónico pero, en el fondo, entrañable.

Allen y Keaton mirando a Brooklyn

Allen y Keaton mirando a Brooklyn

¿Mi película favorita?…Difícil elegir entre dos: “La Rosa Púrpura del Cairo” (metacinematográfica y preciosa) o “Misterioso Asesinato en Manhattan” (memorable la secuencia en el ascensor: la Keaton, un neurótico y el cadáver).

A continuación, frases memorables del cineasta de las gafas de pasta y el clarinete:

  1. Soy lo suficientemente feo y lo suficientemente bajo como para triunfar por mí mismo.
  2. Sólo se vive una vez, pero una vez es más que suficiente si se hace bien.
  3. Hay dos tipos de personas: los buenos y los malos. Los buenos duermen bien, pero los malos parece que se lo pasan mejor cuando están despiertos.
  4. El hombre consta de mente y cuerpo, pero el cuerpo es el único que se divierte.
  5. No es que tenga miedo a morirme, es tan solo que no quiero estar allí cuando suceda.
  6. Lo asombroso de cuando uno está enamorado es que experimenta un impulso de cantar. Hay que resistirlo a toda costa, y debe procurarse también que el macho ardiente no recite las letras de las canciones.
  7. Se suicidó, era el mayor intelectual que he conocido, y dejó una nota que decía “salgo por la ventana”.
  8. El aspecto positivo de la muerte es que es una de las pocas cosas que pueden efectuarse estando cómodamente tumbado.
  9. Acabo de conocer a un hombre maravilloso; es de ficción, pero no se puede tener todo.
  10. El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.
  11. Yo fui expulsado del colegio por copiar en el examen de metafísica; miré en el alma del muchacho que se sentaba al lado de mí.
  12. El dinero no lo es todo, pero es mejor que la salud. A fin de cuentas, no se puede ir a la carnicería y decirle al carnicero: -Mira que moreno estoy, y además no me resfrío nunca; y suponer que va a regalarte su mercancía (A menos que el carnicero sea un idiota).
  13. No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo.
  14. Si Dios me hiciera una señal, como abrirme una buena cuenta en un banco suizo.
  15. No creo en las relaciones extramatrimoniales. La gente debería aparearse para siempre, como las palomas, o los católicos.
  16. Hoy soy una estrella. ¿Qué seré mañana? ¿Un agujero negro?.
  17. La diferencia entre la muerte y el sexo es que la muerte es algo que puede hacer uno solo y sin que nadie se ría después de tí.
  18. Para el ejército me declararon inutilísimo. Si hubiera una guerra yo sólo serviría de rehén.
  19. Cuando escucho a Wagner durante más de media hora me entran unas ganas de invadir Polonia…
  20. Métodos de desobedencia cívica:
  • Huelga de Hambre: en ella los oprimidos renuncian al alimento mientras no sean satisfechas sus exigencias. Los políticos solapados acostumbran a ponerles bizcochos al alcance de la mano o tal vez queso de cabra, pero hay que resistir. El problema que plantea la huelga de hambre es que al cabo de unos ciertos días se puede estar francamente hambriento, sobre todo cuando camiones con altavoces han sido pagados para desfilar anunciando -Um… que pollo!-. Una variante para aquellos cuyas convicciones políticas no sean tan radicales, es dejar de comer cebollinos.

  • Sentada: se efectúa el traslado al lugar previsto y se procede a sentarse, pero hay que estar sentado todo el tiempo. De otro modo, como se estaría es en cuclillas, postura que carece de significado político.

  • Manifestaciones: el aspecto clave de una manifestación es que tiene que ser visible. Si una persona se manifiesta con carácter privado en su domicilio no constituye técnicamente una manifestación, sino meramente una acción estúpida o comportarse como un asno.