Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

El mundo está loco, loco 16/03/2010

¿Qué le está pasando al mundo? Le Pen, ultraderechista francés, se convierte en la cuarta fuerza política en el país de la ‘igualdad, libertad, fraternidad’: ¿se habrán cansado de los principios básicos de la República?. Vale que la izquierda moderada ha ganado puntos y ventajas y eso es bueno (al menos desde mi punto de vista ideológico, por supuesto) pero que haya franceses que voten a ese tipo de personajes políticos que no pueden traer nada bueno a un país que se caracteriza por dar cobijo a múltiples razas y religiones, avanzado, moderno, ejemplo en muchas cosas y que, curiosamente, sufrió con endiablada fuerza los empujes anexionistas y colonizadores de un tal Hitler…eso no tiene pies ni cabeza. ¿Qué empuja a las personas a votar a este tipo de seres humanos cuando las cosas van mal? Así pasó cuando en Alemania ganó, por goleada, las elecciones el Partido Nacionalsocialista, Nazis (estos no eran socialistas por mucho que la derecha se defienda diciendo que lo reconocían en su título de partido: qué bien echarle las culpas a otras ideologías de lo que causó la ultraderecha), antes de que Hitler deseara conquistar Europa.

No sé por qué las personas se giran hacia las posturas más radicales cuando las cosas van mal, muy mal: pero ellos no son la solución, sino más bien un agravante al problema social general que una mala situación económica genera en un país. ¿qué quieren esos votantes?. Se me ocurren varias cosas: la expulsión de los extranjeros de Francia, el endurecimiento hasta el límite de las penas, el final de privilegios sociales tales como subsidios, pensiones, etc. ¿Con qué intención?…eso es algo que sólo una de esas personas que viran hacia la ultraderecha o la ultraizquierda podrían explicarnos. A mí me supera el tema. No lo entiendo, no lo comparto y se me escapa totalmente.

Y España también está loca, concretamente su Justicia: dos de tres magistrados del TS de Madrid apoyan anular las grabaciones entre abogados y la trama corrupta encarcelada del Gürtel. Qué bien: dejemos en la calle e impunes a toda esa panda de ladrones que encima se ríen de los españoles descaradamente. La corrupción está mal, muy mal, independientemente de que provenga del partido político al que votas o del contrario. No se puede defender lo indefendible y si Vera y Barrionuevo están en la cárcel por hacer por la fuerza lo que debería haber hecho la ley y la justicia (y nunca uno se puede tomar la justicia por su mano, por mucho que se trate de eliminar terroristas: ellos también lo son), toda esta corruptela política valenciana implicada en el Gürtel debería estar en la cárcel y, sobre todo, alejadísima de la política y del dinero público que tanto esfuerzo nos cuesta a todos.

En otro orden de cosas, también la Iglesia está loca (aunque esto no lo he dudado nunca): ahora andan a la gresca por Jesucristo y su vida, y es que un libro escrito por un teólogo y avalado por el obispo Uriarte ha desatado las iras de la Conferencia Episcopal, que ha pedido su retirada inminente de las librerías. Y es que a la jerarquía eclesiástica no le interesa un Jesús que fuese humano, prefieren la versión ‘oficial’ y que es la que se muestra en el libro de Benedicto XVI sobre la figura del Redentor: Jesús el celeste, el venido del Cielo. Y eso que el teólogo no contraviene el dogma de Nicea (Jesús es el Hijo de Dios), pero sí muestra un Jesús más humano de lo que a la Curia le interesa. ¿Qué hay de malo en que Jesús fuera hombre? Eso lo acerca más y mejor a sus fieles y seguidores, eso nos hace entenderlo mejor y hace posible que intentemos ser como él. Si es Dios en la Tierra, nadie puede igualarlo. Yo no veré a Cristo de otra forma a como lo hago si hubiera nacido, crecido, vivido y muerto como un hombre. No me importa: me importa lo que fue y lo que hizo EN VIDA. Pero claro, eso haría tambalear los pilares de la Iglesia, podrían perder ese poder con el que se han hecho y del que no son merecedores en absoluto, mientras Dios, seguramente, los mirará desde el Cielo mientras pierde, poco a poco, la poca Fe que le debe quedar en el ser humano.

El mundo está loco y entre todos acabaremos destruyéndolo.

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Proverbios y Cantares 24/02/2009

Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

Paco Ibáñez logró que los hijos de exiliados republicanos corearan la última estrofa de Machado a los pies de su tumba en Colliure.

 

…El mutuo jardín que inventan dos corazones al par… 08/02/2009

Se dice en Sevilla que los padres de Antonio Machado se conocieron mientras presenciaban un acontecimiento único, increible e irrepetible en esta ciudad: delfines nadando en el Guadalquivir. Este ambiente mágico fue propicio sin duda para que el amor naciese primero y creciera después. Además, con semejante historia de amor, el segundo hijo de Antonio y Ana no podía ser más que poeta.

El 26 de julio de 1875, día de Santa Ana (como su madre y la mía) nacía este sevillano ilustre en una de las viviendas que, por entonces, albergaba el Palacio de las Dueñas (residencia de la Duquesa de Alba). Sus recuerdos siempre lo fueron de un patio de Sevilla, el del palacio, y el limonero que fue una constante de su obra, como la primavera, estación en la que su ciudad (y la mía) brilla con más y mejor intensidad. Y es que Sevilla es sinónimo de primavera.

Con ocho años se trasladó a Madrid, ya que al ser nombrado su abuelo catedrático de la Universidad de la capital, toda la familia decidió acompañarlo. Se alejó de Sevilla en cuerpo, porque su espíritu seguía vivo en cada flor de azahar de ese patio que vió sus primeros juegos infantiles.

Dos veces visitó París durante su juventud, conociendo a Oscar Wilde o Pío Baroja primero y Rubén Darío, después. De vuelta a Madrid entabló amistad con otro andaluz ilustre de la época, Juan Ramón Jiménez (andaluz y Premio Nobel, con acento “choquero” incluido) y publicó su primer libro Soledades, que luego ampliaría pasando a denominarlo Soledades, Galerías y Otros Poemas en 1907, año en el que se trasladó a la ciudad donde conoció al primer amor de su vida, la joven y malograda Leonor, a la que le doblaba la edad, pero es que el amor no entiende de diferencias de ningún tipo: edad, raza, sexo, religión…no son impedimentos para sentir y amar.

Pero aunque el sentimiento de amor pueda permanecer intacto para siempre, Dios parece jugar a los dados con nosotros, y eso hizo con Antonio, al que le arrebató a su joven esposa cuando ésta apenas contaba con 18 años y llevaban casados 3.

Sin hijos, sin esperanza, solicitó el traslado a Andalucía, que no había visitado desde sus 8 años, cuando abandonó su patio, esta vez para asentarse en Baeza (Jaén, como los aceituneros de otro grande: Miguel).

Ya en Baeza publicó Campos de Castilla y más tarde, los únicos textos en prosa que escribió: Abel Martín y Juan de Mairena, sus apócrifos…¿o fueron heterónimos como los de Pessoa? Eso no importa…fue precursor del portugués de cualquier forma.

Y en 1924, con casi 50 años, se volvió a enamorar. La dama se descubrió, muchísimos años después, que era Pilar Valderrama. Para Antonio (y para mí) siempre será Guiomar, Doña Guiomar, a la que Sevilla honra su existencia con una estrechísima callejuela en su centro histórico…

En un jardín te he soñado,

alto, Guiomar, sobre el río,

jardín de un tiempo cerrado

con verjas de hierro río.

A su Guiomar le dedicó un libro entero, Nuevas Canciones (1924), última obra que fue ampliando con los años. Nunca fueron amantes en cuerpo, sólo lo fueron en alma: Amor puro, limpio, profundo. “Por tí, Guiomar”, “A tí Guiomar” repitió el poeta incansablemente.

Luego estalló la Guerra Civil y todos sabemos qué pasó: encarcelados, fusilados, exiliados…hermanos derramando sangre de hermanos. Antonio marchó a Valencia en 1937 y del 37 al 39 publicó artículos en La Vanguardia, por entonces el medio oficial de la República.

Pero en 1939, cuando Barcelona se rindió, Machado se vió obligado a huir a Francia: llegó a Colliure, una pequeña villa en la frontera con españa donde murió, apenas recién llegado. En uno de sus bolsillos llevaba escrito un verso:

“Estos días azules y este sol de la infancia”

Sevilla, siempre Sevilla, y su infancia, el azul infinito de su cielo, el sol reflejado en su río, los olores a azahar y a incienso de mil iglesias, cada calle, cada fuente. Su último recuerdo fue para aquel huerto claro donde maduraba el limonero.

Fue enterrado en Colliure, pero en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, aún aguarda su nicho, entre otros sevillanos ilustres, para proteger, como un gran tesoro, sus restos para siempre…

 

“¡Niebla, Niebla!”

( publicado el 2 de septiembre de 2008 )

Antesdeayer empecé a leerme “Niebla” la nivola por excelencia de Unamuno (con permiso de “San Manuel Bueno, mártir”) y apenas he leido 8 capítulos y ya no hago más que pensar en Augusto Pérez y Eugenita la pianista.

Hace un par de años estuve, en octubre, en Salamanca, donde lo que más me gustó fue pasear por la rectoría que don Miguel habitó y recorrió durante años. Allí, en la que fue su casa, conocí buena parte de su amarga historia:

Proclamó la República en Salamanca 2 días después de ser elegido concejal aunque 4 años después afirmó sentirse desencantado con todo, incluido el Gobierno y Azaña.

Luego, al iniciarse la guerra civil, apoyó a los sublevados porque defendían la civilización occidental y la tradición cristiana. Pero no contaba con el asesinato, a manos del ejército franquista, de muchos de sus amigos salmantinos, así como con el encarcelamiento de otros muchos. Pidió clemencia a Franco, pero fue inútil: a las dictaduras no les interesan los intelectuales, sus mayores estorbos en su lucha hacia el poder y la megalomanía más absoluta.

Así que Unamuno se arrepintió públicamente de haber apoyado a los sublevados y durante el acto de apertura del curso académico un 12 de octubre de 1936 se produjo otra de tantas infamias que contra escritores cometió el Régimen: la señora esposa del “Generalísimo”, Carmen Polo, sacó “amablemente” al rector del Paraninfo de la Universidad y, acto seguido, la corporación municipal, en un acto vil, cobarde, repulsivo, bajo, tremendo…expulsó a Unamuno. Posteriormente, el propio Franco firmó también el decreto de destitución de Unamuno como Rector de la Universidad de Salamanca.

Todos esos acontecimientos lo sumieron en la más absoluta tristeza y desolación que lo atormentaban durante los meses que duró su arresto domiciliario…hasta que murió el 31 de diciembre de aquel mismo año 36, que también se llevó por delante la vida de Lorca.

Toda aquella historia me conmovió y, de paso, convirtió a Unamuno en uno de mis grandes héroes de la intelectualidad nacional. De ahí que ahora le rinda mi particular homenaje a través de este post y con la lectura de “Niebla”.

Por cierto, aún hoy nadie en la ciudad castellano-leonesa le ha restituido a Unamuno el honor perdido devolviéndole, a título póstumo, su acta de concejal ni la rectoría vitalicia de la Universidad de Salamanca. Otra de las grandes vergüenzas de la Historia de este nuestro país.

Para la historia:
“Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha.” (Unamuno a las palabras de Millán Astray de “¡Muera la inteligencia!”).