Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

En Abbey Road 10/10/2009

Filed under: Música,Viajes — altisidora @ 14:06
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El fin de semana pasado estuve en Londres. Por fin. Lo deseaba desde hacía demasiado tiempo y, por fin, cumplí el sueño. Por supuesto, fui a Abbey Road a hacerme la fotografía en el paso de cebra. Fue una odisea llegar a Abbey: la línea de metro gris, la que va a los famosos estudios, estaba cortada por obras, así que tuve que hacer dos transbordos de metro y coger un mítico autobús rojo de dos plantas para, por fin, ver el paso de cebra más famoso de la historia.

Mereció la pena. Sobre todo, porque tuve la oportunidad de hacerme la foto el mismísimo día de mi cumpleaños.

Entrada a los Estudios Abbey Road el pasado 3 de octubre de 2009

Entrada a los Estudios Abbey Road el pasado 3 de octubre de 2009

Portada del disco Abbey Road de The Beatles

Portada del disco Abbey Road de The Beatles

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Sueño con Londres 07/03/2009

Este fin de semana debería haberlo pasado en Londres. Tenía planeado el viaje desde octubre de 2008….nada más volver de Roma y ya tenía comprado el billete de avión para mi próximo destino: ¡Londres! Uno de los sueños ‘viajeros’ de mi vida (junto con La Habana, Nueva York y Tokyo…casi nada).

Cuatro ciudades para conocer antes de hacerse viejecita

Cuatro ciudades para conocer antes de hacerse viejecita

Pero la independencia ha tenido un alto coste para mí: tener que sacrificar Londres. Mi viaje soñado, con personas increíbles con las que hubiera disfrutado de la experiencia muchísimo. Podría haberle pedido a mi madre un préstamo, pero no me pareció justo que mis decisiones de vida implicasen la cuenta corriente de mis padres. Hoy, hablando con mi madre, se lo he dicho y su respuesta ha sido como un jarro de agua fría: “Habérmelo dicho, niña, y te habría dejado el dinero”. Eso me pasa por presuponer y demás. Ya sé que la próxima vez puedo contar con ella. Lo he descubierto tarde, pero bueno…nunca es tarde si la dicha es buena.

Soñaba con pasear por Trafalgar Square, escuchar el Big Ben, alucinar con Picadilly Circus, ver a Peter Pan en los Jardines de Kensington, visitar Notting Hill, comprar en sus mercadillos…y hacerme una foto en Abbey Road, emulando a Paul McCartney, aunque con los zapatos puestos, que hace frío para quedarse descalza en Londres en pleno mes de marzo.

The Beatles en Abbey Road

The Beatles en Abbey Road

Ahora Londres tendrá que esperar, espero que no demasiado tiempo. ¿Quién sabe? Quizás podría pasar mi próximo cumpleaños en sus calles, igual que el último lo pasé en Roma, mi otra ciudad soñada. Aquello fue genial. Londres será genial. ¿Lo mejor de todo? Que la ciudad no se moverá de allí y cuando vaya aún será más emocionante e impactante. Estoy segura. Y me muero por estar allí. Espero no tener que esperar hasta octubre.

Aunque Penny Lane es una calle de Liverpool y no de Londres, aquí dejo esa maravillosa canción de mi beatle favorito y, además, siempre me ha parecido muy alegre esta canción. Y hoy necesito buen rollo.

[The Beatles – Penny Lane]


In Penny Lane there is a barber showing photographs
Of every head he’s had the pleasure to have known,
And all the people that come and go
Stop and say hello.

On the corner is a banker with a motorcar,
The little children laugh at him behind his back.
And the banker never wears a mac
In the pouring rain, very strange.

Penny Lane is in my ears and in my eyes.
There beneath the blue suburban skies
I sit, and meanwhile back

In Penny Lane there is a fireman with an hourglass
And in his pocket is a portrait of the Queen.
He likes to keep his fire engine clean,
It’s a clean machine.

Penny Lane is in my ears and in my eyes.
A Four of fish and finger pies
In summer, meanwhile back

Behind the shelter in the middle of the roundabout
A pretty nurse is selling poppies from a tray
And though she feels as if she’s in a play
She is anyway.

In Penny Lane the barber shaves another customer,
We see the banker sitting waiting for a trim.
And then the fireman rushes in
From the pouring rain, very strange.

Penny Lane is in my ears and in my eyes.
There beneath the blue suburban skies
I sit, and meanwhile back.
Penny Lane is in my ears and in my eyes.
There beneath the blue suburban skies,
Penny Lane.

 

21 de diciembre de 2012 08/02/2009

( publicado el 8 de diciembre de 2008 )

Hace poco me llegó una curiosa invitación a un evento a través de una de estas Redes Sociales que pueblan nuestras vidas últimamente. La invitación era para asistir al fin del mundo el 21 de diciembre de 2012. Me hizo mucha gracia, acepté la invitación (total, si se va a terminar el mundo…¿qué sentido tiene que me oponga?) y ahí quedó la cosa.

Pero la otra noche, hablando con un gran amigo por Messenger (otro de esos inventos tecnológicos que nos rodean) volvió a salir el tema: hablábamos de cuando paseemos juntos por la residencia de ancianos a nuestros 80 años (él 79…) y también de mis creencias en las conspiraciones del Universo, la alineación de planetas, la Serendipia, la órbita de Urano y, en definitiva, toda explicación no lógica y que implique una relación causa-efecto según la cual todo sucede por alguna razón. Y me dijo que eso no iba a pasar, que, según mis creencias, debería ir haciéndome a la idea de que el 21 de diciembre de 2012 se acabará el mundo: ¡a mis 34 años!. Básicamente, porque lo dijeron los mayas.

O sea, que faltan 1474 días para que:

  • Asteroides choquen contra la Tierra (incluso un “presunto” planeta desconocido que hará su presentación en sociedad ese día…hay que joderse).
  • Los extraterrestres nos solicitarán, “amablemente”, que sustituyamos nuestros sistemas binarios por sistemas trinarios, que son más molones por lo visto.
  • El Sol, que comenzará algún tiempo antes a calentarnos en exceso, destruirá todas las comunicaciones.
  • Catástrofes naturales constantes nos asolarán durante los años anteriores (es decir: ¡ya!…que Dios nos coja confesados).
  • La Tierra invertirá sus campos magnéticos.
  • Los extraterrestres se llevarán a los mejores de nosotros (espero estar entre ellos…)

En fin…fueron los mayas (gracias Colón, por descubrir América y, por tanto, el fin del mundo) quienes profetizaron todo esto (y al gunas cosas más) porque ese día finalizaba su calendario “del Largo Conteo” (¡toma ya!). Y claro, luego todos los apocalípticos unen estos mensajes a las profecías de Nostradamus, San Juan y su Apocalipsis, las señales en campos…etc, y crean el caldo de cultivo apropiado para vovler a anunciar, por enésima vez desde que tengo uso de razón, el final del mundo, al menos tal y como lo conocemos…

Por lo visto, ese 21 de diciembre de 2012 habrá solsticio de invierno (como todos los 21 de diciembre por otra parte) pero éste será especial: el sol se superpondrá exactamente con el punto de intersección de la eclíptica de la Vía Láctea y el ecuador, de tal forma que el sol estará ubicado en la grieta de la Vía Láctea o ésta se “sentará”  sobre la Tierra dando la impresión de abrir una puerta al Cielo para la Tierra.

Se supone que los mayas no predijeron en realidad el fin del mundo, sino más bien el final de la civilización tal y como la conocemos, dando paso a una nueva civilización que implica una nueva conciencia cósmica y una transición espiritual: se terminará la era materialista en la que vivimos y la gente despertará. No toda, pero sí mucha.

Total, dado que, a lo largo de los años se ha demostrado que el dichoso calendario maya funciona con una exactitud astronómica impresionante (no como nuestro calendario gregoriano, que tiene un error anual de 26 segundos o, lo que es lo mismo, un día cada 3300 años) lo mejor que podemos hacer es ir cerrando, durante los próximos cuatro años, todos los asuntos que tenemos pendientes o, abrir los ojos para ser de los que nos salvemos…y, sobre todo, que Dios nos coja confesados.

Por cierto, que Hollywood ya ha sabido aprovecharse de tan magno acontecimiento y el director Roland Emmerich(qué le gustan las catástrofes a este menda) está rodando una película de nombre “2012″, protagonizada por John Cusack, Woody Harrelson, Danny Glover y Amanda Peet, entre otros, que tendrán que mediar con multitud de desastres naturales antes de la fechita de marras…

Si quieres ver el trailer, clica aquí.

Otras “curiosidades” para el año 2012:

  • Bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812 (”La Pepa”).
  • Bicentenario del terremoto de Caracas de marzo de 1812.
  • Centenario del hundimiento del Titanic.
  • Juegos Olímpicos de Londres.
  • España podrá intentar ser campeona de la Eurocopa Polonia-Ucrania
  • Eclipse solar total en noviembre.
  • Segundo tránsito del planeta Venus en el siglo XXI.
  • Nuevas elecciones presidenciales en EEUU.
  • Fin del mundo, según los mayas.
  • Si logramos pasar del 21 de diciembre, el 31 (mismo mes, mismo año) expira el primer periodo del Protocolo de Kyoto.

Que paseis 4 grandes años…por si acaso.

 

Una de Clapton 07/02/2009

Voy a solucionar una duda de una de esas personas que llegan a mi blog a través de búsquedas en la Red. Esta búsqueda en cuestión consistía en la localización de la traducción de la letra de “River of tears” de Eric Clapton.

¿Por qué soluciono esta duda y no otra? Fácil: me gusta muchísimo esa canción. Me emocionó la primera vez que la escuché, porque muestra a ese Clapton de tristeza infinita y sentimientos profundos, humano, torturado, bien por el amor, por la muerte de su hijo o por todo en general.

Esta canción creo, además, que puede tener dos lecturas muy diferentes: por una parte es un llanto desesperado por la pérdida (física) de un familar (en su caso, su hijo, a quien ya le dedicó “Tears in Heaven”: lágrimas, siempre las lágrimas de Clapton) y, por otra, por la pérdida de un gran amor, el abandono al que se siente abocado una persona cuando la relación se rompe. Que cada cual se quede con la lectura que más se aproxime a sus propias circunstancias personales. Sea cual sea, la letra es impresionante, de esas que logran tocar con las yemas de los dedos el corazón y te marcan a fuego.

La canción formó parte del disco Pilgrim (que creó con la colaboración de Simon Climie, músico de “sessions” norteamericano, y que se caracterizó por el uso de sintetizadores mezclados con el sonido inconfundible de la guitarra de “Mano Lenta”.

Para muchos es un disco fallido, flojo y arriesgado (para mal): incluso he leido por ahí que esto demuestra que Clapton es humano, no es Dios (guiño evidente a esa ola de grafittis que, a finales de los 60, llenaron el metro de Londres afirmando aquello de “Clapton is God”), y, por ello, debería bajar de los Cielos más a menudo. Vale: probablemente no sea su mejor disco, pero “River of Tears” es fantástica, igual que “Pilgrim”.

En fin, y no me enrollo más. Como siempre, aquí dejo la letra, en inglés y en español, para todo aquel que le interese.

[River of Tears]

Its three miles to the river
That would carry me away,
And two miles to the dusty street
That I saw you on today.

Its four miles to my lonely room
Where I will hide my face,
And about half a mile to the downtown bar
That I ran from in disgrace.

Lord, how long have I got to keep on running,
Seven hours, seven days or seven years?
All I know is, since youve been gone
I feel like Im drowning in a river,
Drowning in a river of tears.
Drowning in a river.
Feel like Im drowning,
Drowning in a river.

In three more days, Ill leave this town
And disappear without a trace.
A year from now, maybe settle down
Where no one knows my face.

I wish that I could hold you
One more time to ease the pain,
But my times run out and I got to go,
Got to run away again.

Still I catch myself thinking,
One day Ill find my way back here.
Youll save me from drowning,
Drowning in a river,
Drowning in a river of tears.
Drowning in a river.
Feels like Im drowning,
Drowning in the river.
Lord, how long must this go on?

Drowning in a river,
Drowning in a river of tears.

[Río de Lágrimas]

Hay tres millas al río
que me llevaría lejos,
Y dos millas a la calle polvorienta,
en la que hoy te vi.

Hay cuatro millas a mi solitaria habitación
Donde ocultaré mi rostro,
Y cerca de media milla al bar del centro
al que corrí para mi deshonra.

Señor, cuánto tiempo he de seguir corriendo,
¿Siete horas, siete días o siete años?
Todo lo que sé, es que desde que te has ido
siento como que me estoy ahogando en un río,
me ahogo en un río de lágrimas.
Me estoy ahogando.

Dentro de tres días, dejare esta ciudad
desapareciendo sin dejar rastro.
Y de aquí a un año, me asentaré,
Donde nadie conozca mi cara.

Ojalá pudiera abrazarte
una vez mas para aliviar el dolor,
Pero mi tiempo se acabaa y yo me voy con el,
me voy otra vez otra vez.

Todavía me encuentro pensando,
que un día volveré,
y tú me salvarás de ahogarme,
me ahogo en un río de lágrimas.
Me estoy ahogando.
Me siento como si me ahogase,
ahogándome en el río.
¿Señor, cuanto tiempo mas debo pasar?

Ahogándome en un río,

ahogándome en un río de lágrimas

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Precioso eso de “ojalá pudiera abrazarte una vez más para aliviar el dolor” porque seguro que cada uno de nosotros ha deseado lo mismo al menos una vez en nuestra vida…o, probablemente, lo sentirá, porque nadie está libre del sufrimiento por amor.