Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

Queda Prohibido 25/02/2009

Queda prohibido llorar sin aprender,

levantarte un día sin saber que hacer,

tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,

no luchar por lo que quieres,

abandonarlo todo por miedo,

no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,

hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,

no intentar comprender lo que vivieron juntos,

llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,

fingir ante las personas que no te importan,

hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,

olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,

tener miedo a la vida y a sus compromisos,

no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin

alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,

todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,

olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,

pensar que sus vidas valen mas que la tuya,

no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,

no tener un momento para la gente que te necesita,

no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,

no vivir tu vida con una actitud positiva,

no pensar en que podemos ser mejores,

no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

(Atribuido a Pablo Neruda)

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Mis Momentos F 08/02/2009

Alfonso, tu post me ha inspirado, así que ahí van alguno de esos momentos que, para mí, son de felicidad…

  • El olor del azahar en primavera
  • Una buena película
  • Quedar con mis amigos de la facultad, aunque sea media hora
  • Escuchar una canción que hace muchísimo que no oías
  • Ver el cielo azul de abril en Sevilla
  • Recordar historias divertidas del pasado
  • Hacer planes de quedadas, reencuentros, viajes…
  • Sentir el calor sel sol en la cara en pleno invierno
  • Las risas con las amigas
  • Una llamada o un sms inesperado
  • Que alguien que te gusta, aunque sea sólo un poquito, te sonría al cruzarse contigo
  • Mirarse al espejo y decir: pues hoy estoy fantástica
  • Jugar con un niño pequeño
  • El Betis goleando
  • Un baño caliente después de un día difícil
  • Un beso
  • Abrazos…muchos abrazos
  • Cruzar la mirada con alguien que te importa
  • Que alguien te haga reir
  • Gestos, miradas, sonrisas cómplices
  • Recuerdos de amor bonitos
  • Ir a un concierto
  • Leer un libro que embargue mi emoción total y aboslutamente (como me pasó con “El Amor en los tiempos del cólera”)
  • Ver una película que te inspire, te enseñe…te aporte algo, en definitiva.
  • Recibir un regalo
  • Ir a pagar en caja y descubrir que el precio es menor del marcado en la etiqueta (me ha pasado hoy mismo)
  • Haberos conocido…
  • Escribir mucho, escribir siempre…pensar que algún día podría vivir de ello.
 

Más sabiduría (por Woody Allen)

Filed under: Genios — altisidora @ 19:29
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  • “A las cuatro de la mañana nunca se sabe si es demasiado tarde o demasiado temprano.”
  • “Algunos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida.”
  • “Amaos los unos sobre los otros.”
  • “Creo que el cerebro es el más sobrevalorado de los órganos”
  • “Disfruta el dí­a hasta que un imbécil te lo arruine.”
  • “Dios es o bien cruel o incompetente”.
  • “El Amor es la respuesta, pero mientras esperas la respuesta, el sexo levanta algunas cuestiones bastante
    interesantes.”
  • “El eco siempre dice la última palabra.”
  • “El diabético no puede ir de luna de miel.”
  • “El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras”
  • “El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.”
  • “El sexo sin amor es una experiencia vací­a. Pero de todas las experiencias vací­as que existen, hay que reconocer que es una de las mejores ”
  • “El sexo sin culpabilidad es malo porque casi se convierte en placer”
  • “¿Es sucio el sexo? Sólo cuando se hace bien.”
  • “Hay quienes estropean relojes para matar el tiempo.”
  • “Hazlo bien y no mires con quien.”
  • “La eternidad se hace larga, sobretodo al final.”
  • “La inactividad sexual es peligrosa, produce cuernos.”
  • “La marihuana causa amnesia y… otras cosas que no recuerdo.”
  • “La última vez que estuve dentro de una mujer fue cuando visitaba la Estatua de la Libertad”
  • “La única manera de ser feliz es que te guste sufrir”
  • “Las canas ya no se respetan. Se tiñen.”
  • “Los japoneses no miran, sospechan.”
  • “Los mosquitos mueren entre aplausos.”
  • “Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.”
  • “Mi cerebro: es mi segundo órgano favorito”
  • “Morir es como dormir, pero sin levantarse a hacer pis.”
  • “No es que tenga miedo de morirme. Es tan sólo que no quiero estar allí­ cuando suceda”
  • “No quiero alcanzar la inmortalidad a través de mi obra; la quiero alcanzar no muriéndome”
  • “No sirvo para la vida, sólo valgo para el arte y para divertir a la gente”
  • “No solo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago”
  • “Para usted, yo soy ateo, para Dios, yo soy la Leal Oposición”
  • “¡Si Dios existe, espero que tenga una buena excusa!”.
  • “Si los seres humanos tuviésemos dos cerebros, seguro que harí­amos el doble de tonterí­as”
  • “Si no te equivocas de vez en cuando, es que no lo intentas”
  • “Sólo quien ha comido ajo puede darnos una palabra de aliento.”
  • “Todo hermano se interesa por una hermana, sobre todo si esa hermana es de otro.”
  • “Unos se casan por la iglesia, otros por idiotas.”
  • “Y mis padres por fin se dan cuenta de que he sido secuestrado y se ponen en acción inmediatamente: alquilan
    mi habitación”
  • “Yo estoy chapado a la antigua, no creo en las relaciones extramatrimoniales. La gente deberí­a aparearse para
    siempre como las palomas… o como los católicos”
  • “Existen dos cosas muy importantes en el mundo: una es el sexo, de la otra no me acuerdo”
 

Universo conspirando

( publicado el 15 de noviembre de 2008 )

El jueves fui con una amiga a comprar el regalo de cumpleaños de otras de nuestras amigas: una chaqueta y un libro. Hasta ahí, todo normal. Compramos esa chaqueta (que nos costó, porque sólo la conocíamos por las vaguísimas descripciones que nuestra cumpleañera había ido haciendo por ahí) y luego fuimos a la búsqueda del libro.

Me encantan los libros y las librerías: son sitios mágicos, llenos de páginas y más páginas de historias, aventuras, vidas reales o inventadas, temores, miedos, amores y desamores…y así hasta el infinito. Es el lugar perfecto en el que soñar. De mayor, quiero tener mi propia librería: la llamaré Barataria (sí, como la ínsula ficticia de Sancho Panza) y no sólo se venderán libros, sino que la gente podrá sentarse allí y leerlos, como si fuese una biblioteca. O mejor: como si fuese el mismísimo Parnaso.

El caso es que, estando en una librería el jueves, mis ojos se posaron en un libro por el que jamás había sentido ningún interés, a pesar de que todo el universo habla maravillas sobre él: “El Alquimista” de Paulo Coelho. Lo cogí de la estantería, le dí la vuelta y en la sinopsis, sólo una frase:

“Si deseas algo con mucha fuerza, el Universo entero conspira para que lo consigas”

Aquello me hizo pensar…bueno y, sobre todo, desear que fuera verdad. Porque siempre he creido mucho en el destino, el karma, las fuerzas del Universo, etcétera. Fue curioso, además, que, en este momento de mi vida, me topase con una frase que me llegó tan profundo.

Un par de horas después, la amiga que me acompañaba a la librería me hizo un regalo: ¡un libro de citas de Paulo Coelho!. Y entre esas citas, la de “El Alquimista”. Como diría Pablo Motos: “¿Coincidencia? No lo creo”.

Al día siguiente, muy temprano, recibí un sms muy especial: mi amigo Juanma, que vive en Madrid, venía a hacer el programa de radio en el que trabaja desde Sevilla, así que tenía un rato (una hora y media, pero menos da una piedra) antes de que cogiese el AVE de vuelta a Madrid, para que, al menos, Marta, Alfonso y yo lo viésemos y nos tomásemos un café juntos.

Toda la historia de volver a ver a Juanma está siendo curiosa: hace algunos meses me quejaba a Antonio que hacía muchísimo que no hablaba con él y que el móvil siempre me daba desconectado, no contestaba a los mails…nada. Y, hace algunas semanas, ¡Pum! Petición en el Facebook de “Juanma quiere ser tu amigo”: ¡genial! El Universo empieza a conspirar…Luego Marta se hizo del Facebook también, ya lo éramos Alf, Antonio, Javi y yo…y seguro que aumentando. Y ahora el mensaje de ayer: por cierto, resultó que el motivo por el que no me cogía el teléfono era que tenía mal un número: había cambiado un 4 por un 6, de ahí que siempre me diese sin conexión. Cosas del Destino.

Total que, al final, ayer tuvimos nuestro reencuentro con Juanma. El Universo empieza a conspirar a mi favor. Para ello, seré positiva porque, si piensas en lo negativo, le envías al Universo señales contradictorias, no sabrá con cual quedarse y, por tanto, las cosas no saldrán como esperas. Hay que ir en una única dirección: tomar el camino correcto y no desviarse. Así, lograré vivir, ser más despreocupada y feliz, agobiarme y angustiarme menos, sentir menos impotencia y frustración…estar bien conmigo y el Universo, en definitiva.

Y fue genial que, precisamente ayer, el Universo decidiera conspirar para que lograse una o dos cosas que deseaba con todas mis fuerzas, porque necesitaba sentirme parte del Cosmos. Lo logré.

Al fin y al cabo, siempre hay espacio para acontecimientos, situaciones, palabras, encuentros, conversaciones… inesperados y que te hacen pensar que no es una simple coincidencia. Es como estar pensando en alguien, encender la radio y que suene la canción preferida de esa persona, u otra que te recuerda a alguna experiencia vivida. Eso no es coincidencia, sino una señal.

 

El concepto de “amor contrariado”

( publicado el 28 de agosto de 2008 )

Como ya dije en mi primer post sobre el amor platónico, tuve uno cuando tenía 12 años y años después, cuando me lo cruzaba, aún me sonreía y suspiraba. Y el otro día, al hablarme mi amiga de su amor platónico, pensé en él y en qué sería de su vida. Sé que es platónico porque jamás me ha importado que traspasase mi imaginación y se convirtiera en realidad, porque nunca he sufrido por ese amor, no he llorado ni me he lamentado, porque no sueño con él ni me quita las ganas de dormir ni de comer, porque no vive en mi día a día sino en el recuerdo de mi adolescencia como “la primera vez que sentí q estaba enamorada o algo parecido” (más bien algo parecido…).

Ahora, eso sí, no puedo decir si hoy me lo volviese a encontrar, siendo ya una mujer adulta, si no lo intentaría con él, quizás tener la oportunidad…imagino que no, para no romper la magia ni ensuciar el recuerdo, pero ¿quién sabe?…quizás hoy día sea un hombre interesantísimo a quién sí me gustaría conocer en mi realidad y ver qué pasa…de todas formas, eso no pasará jamás, porque hace años que no lo veo, y no importa, porque es imposible que él sea la persona que era con 14 años, de la misma forma que yo ya no soy esa niña de 12 que se sonrojaba al cruzarse con él en el colegio.

Desgraciadamente, existen otros dos tipos de amor que sí que duelen: los imposibles y los “contrariados” (que fue un término acuñado por Gabriel García Márquez para hablar de un tipo de amor concreto que aparece en su libro “El amor en los tiempos del Cólera”).

Para mí, un amor imposible es uno no correspondido y que, pase lo que pase, jamás será correspondido. Aunque claro, para mucha gente un amor imposible también es aquel que, por diversas circunstancias (uno de los dos está casado o tiene pareja, viven en países diferentes, son amigos y no quieren estropear la amistad, son familia, la diferencia de edad es un obstáculo…etc) no se puede materializar aunque los enamorados sí que lo deseen con todas sus fuerzas. Para mí esto es un amor contrariado, no imposible.

Por lo que llegamos así al AMOR CONTRARIADO. Un amor contrariado es el que, a pesar de todo, no sale bien o las circunstancias impiden que esas dos personas estén juntas y sean felices compartiendo el amor que ambos sienten. Ambas personas se aman, no es platónico ni idealizado, es correspondido, no hay impedimentos en la línea del “no puedo ni quiero corresponderte”, pero no puede ser a pesar de que se da, entre ambas personas, la condición más importante: ambos se aman y desean estar juntos. Es como una jugarreta del Destino que convierte lo que podría ser un amor prácticamente perfecto en un auténtico desastre porque las circunstancias impiden que se desarrolle con normalidad. También es un amor contrariado ese en el que dos personas logran estar juntas, ambos no se cansan de repetirse que se quieren y se importan, pero a uno de los dos le pueden más sus ganas de, por ejemplo, ser libre, no atarse a nada ni a nadie…etc. Es contrariado en definitiva porque hay algo por encima de él que impide que se desarrolle con normalidad y se convierte en algo obsesivo, que provoca sufrimiento y dolor que es justo en lo que nunca debería convertirse el amor.

Los amores contrariados son los peores porque por ellos las personas sufren más. Los amores contrariados son esos que no pueden ser o que lo son a destiempo y me explico: en un momento dado una de las dos personas ama a la otra pero la otra no siente lo mismo y cuando la primera aprende a vivir sin la segunda, es la segunda quien se siente enamorada…y ahora no puede ser: siempre andan a destiempo. Los amores contrariados son los que duelen de verdad, porque sobre ellos pesa el imperativo imposible de la felicidad completa. Me gustaría pensar que, en algún momento, Dios compensa a los “amantes contrariados” y acaba ocurriendo como en “El amor en los tiempos del cólera” aunque haya que esperar 51 años, 9 meses y 4 días (prácticamente para siempre).

El amor contrariado es el amor desdichado, el que te hace llorar una y otra vez y te hace sentir impotente ante la conciencia de saber que es “contrariado”, que no puede ser y no por falta de amor, sino por circunstancias externas, que es peor. Por ahí dicen que duelen más los amores correspondidos que los no correspondidos, y la existencia de los amores contrariados reafirma esta idea con fuerza.

El amor contrariado frena la imaginación y la necesidad de soñar con nuestro amor, porque eso sólo lo haría más complicado y doloroso, es abrumador sentir que tu amor está “malogrado” a pesar de sentir también que es “para siempre” y eso es lo peor porque te impide amar a otras personas e intentar ser feliz con ella/el. Un amor contrariado sigue una pasión desmedida por el objeto amado que hace que el que lo siente termine sufriendo “mal de amores” o “melancolía de amor”. De hecho, en el siglo XVII tuvo lugar una epidemia que la sufrían las mujeres jóvenes y cuyos síntomas eran languidez, tristeza, ganas frecuentes de llorar, palidez, dolores de cabeza, desgana para hacer nada, etc. Esto es el mal de amores, y aún hoy día sigue siendo una epidemia que afecta tanto a hombres como a mujeres y que es la consecuencia lógica de tener un amor contrariado o también, por qué no, uno imposible.

El amor de Romeo y Julieta fue contrariado para que nos entendamos. Los amores contrariados son los trágicos, los que son superados por las circunstancias. Por ahí he leido que un amor contrariado es un amor sin dueño, supongo que se refería a sin dueño en el sentido físico del término: sí que tiene dueño, pero no puede tomar posesión de él por diversos motivos.

Por cierto, para los poetas clásicos (griegos) un amor tenía que ser contrariado para que fuera grande, por lo que podemos considerar que el amor contrariado es el Amor escrito con mayúsculas.

 

Aclaraciones al concepto “platónico” del amor

( publicado el 3 de agosto de 2008 )

El amor platónico:

  • No tiene matices
  • No tiene negociación
  • No tiene detalles sucios
  • Esta fuera del tiempo: no envejece
  • No cambia de humor
  • No da lugar a discusiones
  • Es limpio puro, y está siempre en suspensión

Por lo que un amor no se convierte en platónico en un momento concreto ni por un motivo determinado, simplemente ya desde su origen lo es. Pero si Antonio necesita saber cuándo un amor se convierte en platónico supongo que será cuando tienes conciencia de que jamás se materializará y que no lo hará bien porque la persona que ama platónicamente no quiere (probablemente porque el ideal que se ha formado en su mente siempre será mejor que lo que puede encontrar en la realidad: un amor que vive en tu imaginación es tal y como tú quieres que sea, por lo que puedes hacer desaparecer todo lo malo: las discusiones, el miedo al abandono o a que se acabe el amor, al engaño…) o bien porque, por el motivo que sea (tu amor idealizado es homosexual, o alguien a quien sólo has visto un instante en un bar, el autobús, un semáforo, el centro comercial…, un amigo de toda la vida, el novio de una amiga, un famoso de la televisión, tu vecino del 1º, un compañero del trabajo…etc) su materialización es imposible o, como mínimo, demasiado dificultosa y complicada.

Además, hay otra cuestión importante y es el hecho de que el amor platónico es más emocional y pasional que físico (incluso puede que no pienses, en ningún momento, en esa persona como objeto sexual y físico del amor), en el que prevalecen los sentimientos, los pensamientos y la fantasía, que sólo se hace realidad en nuestra imaginación y nos gusta que sea precisamente así: real sólo a través de la creatividad que cada uno es capaz de desplegar en su mente.

Es un amor idealizado y soñado, que forma parte de cada uno pero que, incluso, deseamos que jamás se materialice porque, probablemente, perdería todo su encanto porque, y aquí creo que es donde está el quid de la cuestión, es más que probable que tengamos miedo de confirmar que ese ser perfecto y que hace y siente justo como queremos que lo haga, según nuestros propios deseos, porque vive en nuestra fantasía, nos decepcione y desilusione a través de su propia realidad más mundana. Aunque, claro, siempre podemos ser optimistas y arriesgarnos porque quizás la realidad supere nuestras expectativas a pesar de todo.

De todas formas, podríamos considerar que todo amor es platónico al principio, porque no es inmediatamente materializable, sino que esto se daría, en todo caso, con el tiempo, independientemente de que sean días, semanas, meses o incluso años. Porque, en definitiva, sólo el tiempo es quién puede decirnos si un amor platónico puede hacerse realidad o no, puede materializarse e, incluso, convertirse en “amor verdadero” (seguro que esto también traerá cola y generará polémica).

Además, no hay que olvidar que tener un amor platónico hace la vida más interesante, menos triste y aburrida, porque mantiene viva la ilusión y la esperanza. Aunque sólo sea por eso, merece la pena el tener y mantener un amor platónico, al menos mientras no exista uno real.

Ya sé que no he aclarado absolutamente nada y que en los grandes temas de la vida es imposible llegar a una conclusión satisfactoria porque, de ser así, ¿sobré qué discutiría el ser humano?. Al menos, espero que sirva para algo.

 

¿Felicidad o momentos felices?

Filed under: Pensamientos Profundos — altisidora @ 01:04
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¿Existe la Felicidad o solamente los momentos felices? Tuve esta conversación con mi amigo Antonio hace muchísimos años, tantos que aún estábamos en la facultad y la vida era mucho más sencilla. Fue una tarde de verano, allá por el año 2000, cuando los dos Antonios y yo éramos becarios en ABC: ¡qué recuerdos!. Ese día, durante el rato de la merienda nos dio por ponernos filosóficos. 21 añitos y filosofando…cosas de periodistas (todos pedantes, en mayor o menor medida).

No sé cómo surgió el tema, ni cual de los dos Antonios lo planteó. La cuestión es que jamás nos pusimos de acuerdo (yo creía en la existencia de momentos felices, igual que uno de los Antonios…y el otro Antonio sí creía en la Felicidad, aunque no recuerdo que argumentase demasiado bien su teoría)…y creo que nunca retomamos el tema, ni en días, ni meses, ni años posteriores: la próxima vez que vea a Antonio lo comentaremos, a ver si en 8 años han cambiado nuestras opiniones al respecto.

Yo opté por la existencia de momentos felices, que son como oasis que aparecen, de vez en cuando, a lo largo de tu vida, y que se intercalan, irremediablemente, con otro tipo de momentos, situaciones o circunstancias que no son buenas (y no tienen por qué ser infelices sino que, simplemente, no son grandes momentos que recordar con una sonrisa).

No creo que exista la Felicidad, así, con mayúsculas, porque siempre habrá problemas, siempre ocurrirán cosas malas y, por tanto, no puede existir nada más allá de momentos felices: pocos o muchos, eso ya es cuestión de suerte.

Pero que no exista la Felicidad, sino sólo los momentos felices, no tiene por qué ser malo: es una cuestión de equilibrios en el Universo. Ni sería soportable el sufrimiento constante ni divertido la felicidad permanente, porque eso sería aburrido. Además, es una cuestión de lecciones de vida: al fin y al cabo, la mejor forma de apreciar lo bueno que te regala la vida es siendo plenamente consciente de tus padecimientos pasados y del dolor que puede venir en el futuro. Es como eso de que hay que aprender de los errores para no volver a cometerlos. Esto es lo mismo, pero a un nivel incluso más elevado si cabe: disfrutas más de la felicidad cuando, previamente, has sufrido. Aprender a valorar lo bueno que te regala la vida.

Nos debatimos constantemente entre tristezas y alegrías, se pasa por unas y luego por otras, y viceversa y, en el fondo, el dolor también te ayuda a sentir que estás viva. Y no hay mayor felicidad conocida que respirar, sentir…¡vivir! Superar los obstáculos que la Vida nos pone en el camino, conocer la amistad y el amor y tener la esperanza, cuando el mundo se te ha venido abajo, de que algo bueno está por llegar porque, gracias a Dios, después de la tormenta siempre llega la calma (Sí, ya sé que es de una canción de Alejandro Sanz, pero no por ello menos cierto).

Además, el ser humano es incorformista por naturaleza y aunque lográsemos todo aquello que, en un momento dado, consideramos que nos haría plenamente felices, siempre encontraríamos un motivo para estar descontentos, quejarnos, sufrir, llorar…

La cuestión es que hay que disfrutar al máximo de los momentos felices que nos regala el Destino proque no sabemos cuánto van a durar y, cuando se esfumen, guardar los buenos recuerdos y esperar con paciencia a que, de nuevo, nos llegue esa felicidad momentánea que tanto ansiamos. Pero siempre mirando al frente, sin miedos. Y no es malo llorar, las lágrimas te liberan del dolor, pero hay que poner de nuestra parte y quedarnos sólo con lo bueno, deshechar lo malo y ser consciente de que, tarde o temprano, volveremos a encontrarnos inmersos en un momento feliz.

Por cierto:

Si la vida te da la espalda…¡TÓCALE EL CULO!