Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

29/03/2009

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Siempre lo oí decir, que es más difícil de sufrir la próspera fortuna que la adversa, que la una no tiene sosiego y la otra tiene consuelo.

 

Filed under: Literatura — altisidora @ 20:31
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Nunca el corazón lastimado de deseo toma la buena nueva por cierta ni la mala por dudosa.

 

Abrázame fuerte

‘Le Mari de la Coiffeuse‘ es una preciosa película que, en 1990, rodó Patrice Leconte con Jean Rochefort (el que iba a ser el Alonso Quijano de Terry Gilliam) y Anna Galiena, italiana voluptuosa como las mujeres neorrealistas de ‘Arroz Amargo‘ o las películas de Fellini, que en España ha trabajado con Bigas Luna por ejemplo.

El Marido de la Peluquera‘, que así se llama esta deliciosa película en español, cuenta la historia de Antoine, que desde niño estaba obsesionado con la peluquera que le cortaba el pelo cuando era un crío y acabó casándose con Mathilde, la nueva peluquera, siendo ya un adulto.

Así, Antoine hizo realidad su sueño se casarse con una peluquera, sueño que mantenía desde que, a los 12 años, vio un pecho blanco asomar por el escote de una bata entreabierta por el calor y el sofoco y decidió que el hombre que se casara con una peluquera sería el más feliz del mundo.

Más tarde, el cantautor canario Pedro Guerra decidió escribir una canción sobre la historia de Antoine y Mathilde, a la que le dio el nombre homónimo de la propia película, ‘El Marido de la Peluquera‘, que es un concentrado de la película de Leconte en lo que dura una canción: 3 minutos.

Preciosa canción que ilustra, perfectamente, una preciosa película.

De niño bailaba canciones del moro,
el baile venía de adentro y así se inventaban los modos.
De niño soñaba olores profundos,
las mezclas de espuma, colonia
y sudor de unos pechos desnudos.

Creció con su sueño y un día le dijo:
Acabo de verte y ya sé que nací pa’ casarme contigo.
Matilde mi vida, Matilde mi estrella,
le dijo que si nos casamos Antoine y bailó para ella.

Y abrázame fuerte que no pueda respirar,
tengo miedo de que un día
ya no quiera bailar conmigo nunca más.

Cariño y ternura, colonias y besos,
te tengo, me tienes,
quisiera morirme agarrado a tus pechos.
El amor es tan grande, tan sincero y sentido,
que un día de lluvia Matilde
acabó por tirarse en el río.

Y abrázame fuerte que no pueda respirar,
tengo miedo de que un día
ya no quiera bailar conmigo nunca más.

Mejor buenos recuerdos que un pasado perdido,
por eso un buen día Matilde acabó por tirarse en el río.
Lo que fue tan hermoso que no caiga al olvido,
te estaré recordando por siempre
Matilde que tú no te has ido.

Y abrázame fuerte que no pueda respirar,
tengo miedo de que un día ya no quiera bailar conmigo.
Abrázame fuerte que no pueda respirar,
tengo miedo de que un día
ya no quiera bailar conmigo nunca más.

 

I remember 28/03/2009

Voy a ‘imitar’ a Joe Brainard y a evocar recuerdos en forma de frasecitas breves. Estos recuerdos de Brainard fueron considerados una especie de experimento poético vanguardista que resultó ser, simplemente, la forma más fiable, sencilla y sincera de recordar tu pasado.

  • Recuerdo a todas y cada una de mis amigas…incluidas las que no lo son ya.
  • Recuerdo el día en que nació mi prima Marta: su primer día de vida, casi mi último día de facultad. 22 años de diferencia.
  • Recuerdo mi primer día en ABC: menos mal que me acompañaba Antonio.
  • Recuerdo casi todos los días de aquel verano que pasé en ABC: las fiestas con los compañeros, el trabajo, las meriendas, mi absurdo choque con el poste azul, las conversaciones con los dos Antonios, el R5 echando calor en pleno julio…
  • Recuerdo las risas y las sonrisas de mis amigos de la facultad.
  • Recuerdo haber visto llorar a mi padre varias veces…a mi madre sólo una.
  • Recuerdo el día en que nació mi hermano: yo cenaba en el balcón, al calor de agosto, con mi padre. Tenía 4 años.
  • Recuerdo un sábado de playa: el cielo estaba gris, hacía frío pero eso no importaba.
  • Recuero mi primer día de colegio: lloraba y mi amiga Bea también. Así nos hicimos amigas: unidas por el llanto.
  • Recuerdo a mi amor platónico: Jesús. Era tan guapo…
  • Recuerdo la Exposición Universal de Sevilla 92…y ¡recuerdo a Curro!
  • Recuerdo a una amiga enferma, postrada en la cama de un hospital…y recuerdo el día de su funeral y las lágrimas de mi hermano mezcladas con las mías.
  • Recuerdo un sábado de lluvia, mi pelo enredado. Recuerdo cada minuto.
  • Recuerdo las Olimpiadas de Barcelona 92: España, oro en fútbol; Fermín Cacho; el Borbón de abanderado; el pebetero…
  • Recuerdo mi Selectividad…las dos veces (la segunda fue peor, por la presión de necesitar subir nota).
  • Recuerdo mi uniforme del colegio de monjas, de la falda de lana que picaba en mayo.
  • Recuerdo la primera vez que estuve en Italia, y la segunda, y la tercera y la cuarta.
  • Recuerdo bailar la banda sonora de ‘Grease’ y de ‘Fiebre en Sábado Noche’ con mis primos.
  • Recuerdo que vi ‘Regreso al Futuro II’ en el cine; y ‘Batman’; y ‘Cariño, he encogido a los niños’.
  • Recuerdo las camisetas de Gn’R de mi primo Antonio y sus posters de Iron Maiden (que me daban miedo).
  • Recuerdo mi llanto en la Piazza di Spagna por sentir que jamás volvería a Roma…¡qué estupidez! (eso no puedo saberlo).
  • Recuerdo el concierto de Mecano del 91 en el Auditorio de la Cartuja.
  • Recuerdo los concierto de la Expo: Sergio Dalma, Alejandro Sanz, Cómplices, Presuntos Implicados, Barricada…
  • Recuerdo el calor que desprendían los asientos de la plaza de toros de Córdoba cuando tuve el privilegio de asistir, en directo, a la despedida de B.B. King de los escenarios con mi hermano.
  • Recuerdo el concierto, en la Sala Q, de “The Sunday Drivers”. Lo mejor, la compañía y el resto del fin de semana, que, al final, resultó ser casi una despedida.
  • Recuerdo a Rafa y la extraña relación que nos unía…y lo mal que acabó todo.
  • Recuerdo cuando el Trastabaro aún no era O’Davids.
  • Recuerdo a Dani, a Moisés, a muchos pero, sobre todo, a 2.
  • Recuerdo las tardes en el Bitákora.
  • Recuerdo las despedidas, las rupturas, las cosas que no se dicen, las que nunca deberían haberse dicho…
  • Recuerdo las clases coñazo de cierto profesor de la facultad de Ciencias de la Información de cuyo nombre no quiero acordarme…
  • Recuerdo un regalo: un libro de viñetas de Snoopy.
  • Recuerdo un par de regalos más: unas Converse rosas y el primer disco de Craig David.
  • Recuerdo cada Feria pero, sobre todo, las dos últimas.
  • Recuerdo dos peluches que ahora duermen en una caja.
  • Recuerdo cada episodio de ‘Friends’.
  • Recuerdo mis tres comidas de Navidad en mi empresa actual con sentimientos diferentes: buena, horrible, y muy buena a pesar de todo, respectivamente.
  • Recuerdo lo estúpida que me he sentido mil veces por culpa de personas que fingieron ser mis amigos.
  • Recuerdo la entrevista que tuve el honor y el placer de hacerle a David DeMaría.
  • Recuerdo una dedicatoria en una tarjeta de cumpleaños: “Espero que nuestra relación de amor-odio crezca (en ambos sentidos)”. Y vaya si lo hizo…
  • Recuerdo a Brenda abrazándome en Palermo mientras cantaba ‘aire, soy como el aire’ en libre versión en inglés macarrónico.
  • Recuerdo un fin de semana de agosto en la playa, afianzando la relación con mis amigas.
  • Recuerdo el 11S y el 11M.
  • Recuerdo el día que asesinaron al Concejal Alberto Jiménez Becerril y a su esposa, por la espalda, como enfrentan las cosas los cobardes, en una calle cercana a la Giralda.
  • Recuerdo cuándo se me cayó el cenicero, de camino a la habitación de mi abuelo moribundo (eso lo supe luego) cuando apenas tenía un año y medio.
  • Recuerdo el día en que mi padre se puso tan enfermo que le dije a Dios que le entregaba mi felicidad a cambio de su vida. (A veces pienso que se lo cobró).
  • Recuerdo mi primer día en mi actual trabajo.
  • Recuerdo muchos de los motivos por los que he llorado a lo largo de mi vida.
  • Recuerdo que mis manos siempre han estado frías.
  • Recuerdo el Renault 7 verde limón de mi padre…y el Renault 11 rojo, que acabó siendo mi primer coche.
  • Recuerdo mi 30 cumpleaños…no hace demasiado (6 meses).
  • Recuerdo las tardes de sábado en casa de Alicia.
  • Recuerdo mi vida en Huelva, aunque fuera muy breve.
  • Recuerdo un verano con Yoli: qué bien lo pasamos.
  • Recuerdo cómo me sentía mientras leía ‘El Amor en los Tiempos del Cólera’ y lo muhco que disfruté cuando la vi en el cine, aunque la película no me gustó nada.
  • Recuerdo besos y caricias…
  • Recuerdo muchas sonrisas bonitas de muchas personas distintas.
  • Recuerdo la boda de Aurora y lo mal que me sentía. Curiosamente, me olvidé de mis problemas por unas horas.
  • Recuerdo un golpe fortuito en la rodilla en casa de Marta: vi las estrellas.
  • Recuerdo una vez que se paró el mundo hace muchísimo tiempo (unos 8 años) gracias a un abrazo.
  • Recuerdo palabras, recuerdo miradas.
  • ¡Recuerdo las magdalenas!
  • Recuerdo los domingos en la piscina con los vecinos.
  • Recuerdo el día de mi Primera Comunión. Recuerdo que a mi tía y mis primos sólo los pude ver a la salida de la Iglesia: cosas de familias, que no se eligen.
  • Recuerdo la impotencia, la frustración, el dolor, la estupidez y lo recuerdo porque, a veces, aún me siento así.
  • Recuerdo mis aventuras en Amsterdam, y en Praga, y en la Toscana, y en Sicilia, y en Mallorca…
  • Recuerdo el día en que un cliente, cuando trabajaba en Telefónica, me hizo llorar.
  • Recuerdo mi último día en El Correo de Andalucía: la única vez en un año que salí a una hora razonable para una becaria.
  • Recuerdo la final de la Copa del Rey del 97: yo estuve en el Bernabeu, animando a mi Betis. Perdimos. No importa.
  • Recuerdo al Betis campeón de Copa en 2005. Este me tuve que conformar con verlo por la tele. Lloré, igual que en 1997, pero ahora de alegría.
  • Recuerdo la primera vez que fui al fútbol: Betis-Real Madrid B.
  • Recuerdo los partidos del equipo del trabajo y mi estrella preferida demostrando que era el mejor con contundencia.
  • Recuerdo la final de la Eurocopa pasada y España campeona.
  • Recuerdo una exposición de corresponsales durante la Guerra Civil que me hizo mucha ilusión.
  • Recuerdo los Domingos de Ramos luminosos y alegres.
  • Recuerdo la Esperanza de Triana girando para adentrarse en Pagés del Corro de recogida un Viernes Santo por la mañana.
  • Recuerdo ‘Titanic’ en el cine y las chicas gritando cada vez que salía Di Caprio.
  • Recuerdo mi experiencia como extra en la película ‘Crimen Ferpecto’.
  • Recuerdo lágrimas, muchas lágrimas.
  • Recuerdo las sensaciones del primer día de Feria, cuando te apuras por llegar al albero de Los Remedios y ver la grandeza de la ciudad fugaz de la primavera sevillana mientras tus volantes se airean al sol de abril.
  • Recuerdo los veranos en Punta del Moral con Estrella, mi amiga más antigua.
  • Recuerdo las flores de papel mojadas en Romerías otoñales.

…Seguiré recordando.

 

El brillo de la luciérnaga

Filed under: Pensamientos Profundos — altisidora @ 14:43
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Cuentan por ahí que cierto día una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga. La pobre luciérnaga trataba de escapar rápidamente, tenía bastante miedo; pero la feroz serpiente que la perseguía no estaba dispuesta a dejarla vivir.

Voló velozmente por un día, pero atrás de ella seguía la serpiente. Voló rápido otro día, y la continuaban persiguiendo. Otró día más, y ahí estaba su perseguidora.

Ya cansadísima, la luciérnaga se detuvo y le preguntó a la serpiente:

¿Acaso te alimentas de luciérnagas?
No

¿Hice acaso algo que te lastimara?
No

Entonces, ¿Por qué deseas terminar conmigo?
– Porque no soporto ver cómo brillas…

luciernagasenlagrama

MORALEJA: Siempre habrá víboras que, por envidia, intentarán destruirte. Cuídate de ellas, pero no dejes nunca de brillar sinceramente y de volar muy alto. Las víboras no podrán alcanzarte a cierta altura y tendrán que seguir reptando y punto, que es justo para lo que Dios las creó.

La envidia es el peor de los pecados, el más nefasto entre los sentimientos. Aunque te sientas presa de la envidia de otros, nunca dejes de brillar: continúa siendo tú mismo, dando lo mejor de ti, ahciendo lo mejor que sepas, sin permitir que te hieran y te lastimen…y tu luz seguirá intacta.

 

Va de canciones 24/03/2009

Hace días que no escribo…y hoy, me he decidido por fin. Lo hago con música. 3 canciones muy diferentes que me han evocado algo en estos días: The Fray, una de Adriano Celentano y, sorpresa, El Barrio.

[The Fray]

Empezamos con The Fray. Su nuevo sinlge es ‘You Found Me’. Curiosa canción en la que se habla de Dios. A veces me pregunto dónde estará metido que últimamente no me hace ningún caso…aunque, la verdad, no tengo derecho a quejarme. En lo esencial, todo va bien. Y eso e slo importante. Lo demás son sólo adornos para estar por encima o por debajo de la felicidad más o menos normal.

The Fray se dio a conocer con ‘How to Save a Life’, canción promocional de una temporada de ‘Anatomía de Grey’. Curiosamente, ‘You Found Me’ es el tema promocional de otra serie de Fox TV, ‘Perdidos’ (deseando que empiece ya por cierto).

I found God on the corner of 1st and Amistad
Where the West was all but won
All alone, smoking his last cigarette
I said, “Where’ve you been?” He said, “Ask anything.”

Where were you, when everything was falling apart.
All my days were spent by the telephone that never rang
And all I needed was a call that never came
To the corner of 1st and Amistad

Lost and insecure, you found me, you found me
Lying on the floor, surrounded, surrounded
Why’d you have to wait? Where were you? Where were you?
Just a little late, you found me, you found me.

But in the end everyone ends up alone
Losing her, the only one who’s ever known
Who I am, who I’m not and who I wanna to be
No way to know how long she will be next to me

Lost and insecure, you found me, you found me
Lying on the floor, surrounded, surrounded
Why’d you have to wait? Where were you? Where were you?
Just a little late, you found me, you found me.

The early morning, the city breaks
And I’ve been calling for years and years and years
And you never left me no messages
You never sent me no letters
You got some kind of nerve taking all I want

Lost and insecure, you found me, you found me
Lying on the floor, Where were you? Where were you?

Lost and insecure, you found me, you found me
Lying on the floor, surrounded, surrounded
Why’d you have to wait? Where were you? Where were you?
Just a little late, you found me, you found me.

Why’d you have to wait, to find me, to find me?


[Tu Vuo Fa L’americano]


Renato Carosone, Adriano Celentano, Sophia Loren (en inglés) y Matt Damon/Jude Law han interpretado este ‘quieres hacerte el americano’, alegre y movido tema cantado en dialecto napolitano (nada que ver con el italiano ‘oficial’ que se aprende en academias), en el que se critica la manía de algunos italianos por querer parecer americanos, bebiendo whisky con soda y jugando beisbol…¡habiendo nacido en Nápoles!

Puorte o cazone cu ‘nu stemma arreto
‘na cuppulella cu ‘a visiera alzata.
Passe scampanianno pe’ Tuleto
camme a ‘nu guappo pe’ te fa guardà!

Tu vuò fa l’ americano!
mmericano! mmericano
siente a me, chi t’ ho fa fa?
tu vuoi vivere alla moda
ma se bevi whisky and soda
po’ te sente ‘e disturbà.

Tu abballe ‘o roccorol
tu giochi al basebal ‘
ma ‘e solde pe’ Camel
chi te li dà? …
La borsetta di mammà!

Tu vuò fa l’ americano
mmericano! mmericano!
ma si nato in Italy!
siente a mme
non ce sta’ niente a ffa
o kay, napolitan!
Tu vuò fa l’ american!
Tu vuò fa l’ american!

Comme te po’ capì chi te vò bene
si tu le parle ‘mmiezzo americano?
Quando se fa l ‘ammore sotto ‘a luna
come te vene ‘capa e di:”i love you!?”

Tu vuò fa l’ americano
mmericano! mmericano
siente a me, chi t’ho fa fa?
tu vuoi vivere alla moda…

[El Barrio]

Terminamos con la sorpresa del día. No soy aficionada en absoluto a este tipo de música. Me refiero a la que hacen grupos o solistas como El Barrio. Pero la verdad es que me gusta mucho esta canción, desde la primera vez que la oí hace por lo menos 6 años en el coche de un amigo. ‘Calla’ es una bulería (creo, no soy para nada experta en flamenco…qué más quisiera) llena de resentimiento, dolor, amargura, despecho…lo peor del amor: cuando no es correspondido (o deja de serlo), cuando se siente como un engaño, una mentira, cuando acaba porque sí y los amantes se lastiman…

Mis sueños son los pilares
que sostienen al amor,
y tu que poco sabes
que no maltrates a mi pobre corazón
calla,calla
y no te metas en mi mente,no
y no te metas con mis años,
que no que mira, que mira,
mira que soy un desengaño
no creas que esa noche te bese,
fue por puro amor,
fue una noche loca de tantas y tantas primita que el viento la llevó
calla,calla
no pienses ni siqueria en algo nuestro
no tienes derecho a pensar
ni tu eres la princesa de un cuento,ni yo, soy el tipico don juan
por eso calla, por eso calla,por eso calla…

a ti te mueve el aire,creo que eres la veleta,eres levante de bahia y eres
poniente de caleta

y eres una mentira,
ya se que hablan mis celos
pero esque al verte de otra mano
y a mi? y a mi?y a mi?a mi quien me lo diria?
no se si tu adjetivo es de cualquiera
yo te crei mi amante,mi amante,mi amiga,mi amiga compañera
calla,calla
ya se que me sacastes de la nada,
ya se que me ayudaste a soñar,
yo quiero seguir soñando
no quiero ni despertar
ya sabes que me sacastes de la nada
no quiero ser el de antes
ya se que este mundo no se para
y que esta vida to es mentira
por favor mira mi cara
llora y n te compadezcas de este pobre muerto en vida

mis sueños son los pilares
que sostienen al amor,
y tu que poco sabes
que no maltrates a mi pobre corazón

tu no me has querio,tu no me has ‘querio’,
y si no me quieres
echame al ‘olvio’

 

Duele, tiembla, ríe, vive 15/03/2009

Hoy he descubierto a un cantautor gaditano, de San Fernando, ‘La Isla’,  para ser más exactos, como Camarón, Sara Baras, la Niña Pastori, Álex O’Dogherty o José Oneto. Demostrando que en Cádiz hay mucho arte. Eso nadie lo dudaba. Pero, por si acaso, aquí dejo constancia escrita de ello.

Carlos Chaouen, nombre artístico dee Juan Carlos Sánchez Ceballos, gaditano afincado en Madrid desde los 12 años. Pero Cádiz nunca se olvida. Andalucía jamás se olvida. Por la complejidad de su cultura, forjada a golpe de decenas de pueblos que ocuparon nuestra tierra desde tiempos inmemoriales, dotándonos, con ello, de una realidad única y propia, que nos identifica como pueblo.

Y nuestras penas y tristezas que bañan todas y cada una de nuestras manifestaciones artísticas aunque ocultas tras una risa limpia y fresca como el olor al azahar sevillano, como el aroma del salitre en la Bahía de Cádiz, como el rumor de la marisma onubense, cada una de las gotas del deshielo que caen desde Sierra Nevada en el inicio del verano, el sonido de las malagueñas, la negra arena de la costa almeriense, el río que parte en dos Córdoba o la serenidad de cada olivar jiennense.

Y en medio de todo esto, Carlos Chaouen, representante de lo que se ha dado en llamar “fusión de autor” por lo variado de sus influencias, de Sabina a Silvio Rodríguez, mientras comparte generación musical con Quique González, versiona a Serrat o escribe para Diego el Cigala y Ana Torroja, a la vez que se solidariza, aportando temas musicales, a discos en favor de las víctimas del terrorismo, de Intermón Oxfam, Palestina, Amnistía Internacional o ALCER.

Entre todas sus canciones destacaría “Semilla en la Tierra”, sublime sin duda cuando habla de la fugacidad del amor probablemente, que hace que la vida duela porque querer es sufrir también, o el miedo que provoca cuando, un día todo está perfecto pero desconoces cuándo puede cambiar y por qué puede hacerlo. Pero el amor también es risa y, sobre todo, vida porque el amor es ‘vivir con creces’, es vivir más y mejor. Toda una declaración de amor al Amor en sí mismo. Alarde poético impresionante e intenso, de los que anulan tu entendimiento y te hacen asumir y aceptar que la música no es más que poesía.

Duele,
la vida como un puñal hay veces que duele
y nada tiene que ver con tu boca
que hecha para besar
hay veces que muerde
que anuncia cordura
y a veces se vuelve loca
Duele porque la piel no es materia inerte
Duele porque el querer es dolerse a veces.

Tiembla,
la vida como con miedo hay veces que tiembla
y nada tiene que ver con el aire
que mueve tu ropa
en noches de luna escueta
que aprieta suelta y evoca y me enloquece
tiembla por los latidos que tu provocas
y también porque el querer es temblar a veces.

Y cada uno en su camino
va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino
va llenando de soles sus venas.
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón
tirando piedras,
contra la última frontera
la que separa el mar del cielo
del color de tus maneras,
la que me lleva a la guerra,
a ser semilla en la tierra.

Y no me pidas tanto, corazón
que tengo poco aire en el pulmón
lo que tengo es un castillo en el cielo
si viene la guadaña a mi rincón
envuélveme la frente en tu sudor
y le das un beso a todos si me muero…

Ríe,
la vida como un volcán hay veces que ríe
y nada tiene que ver con el tiempo
Se ríe porque para ella somos tan leves
como el humo azul
que del pudor se desprende
ríe porque tu llanto se lo merece
y también porque el querer es reírse a veces.

Vive,
la vida por compasión hay veces que vive
y nada tiene que ver con la muerte
Y cuando llegue ese instante
déjame verte
que no hay mayor libertad que tenerte enfrente
y que nadie sea absuelto por no quererse
y vive porque el querer es vivir con creces.

Y si todo es semilla
no me dolerá la astilla
que sangran de mi costado tus andares de chiquilla,
y no me digas nada,
déjame a mi en mi ventana
con los pies del otro lado,
yo me fumo mis mañanas.