Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

Lo incomprensible 13/02/2010

Hay cosas en este país que resultan realmente incomprensibles aunque claro, como siempre, habrá gente que considere de lo más normal lo que para ti es inaudito. Es el eterno enfrentamiento entre las dos (¿o son más?) Españas: y donde tú dices blanco, yo digo negro (o rojo…que así lo prefiere la Derecha española).

Y entre todas esas cosas incomprensibles (las frutas mezcladas de Ana Botella, la niña de Rajoy, autodeterminaciones presuntamente históricas, las mentiras del 11M, el hacer oídos sordos al rotundísimo ‘No a la Guerra’ de la sociedad española, los polémicos 426€, el ladrillazo, acusaciones en el Congreso, Gürtel, los Gal, el terrorismo, Caja Madrid, Aguirre vs Gallardón, un tal señor Roldán, ‘Cospe’, los sueldazos para siempre de los políticos españoles…) destaca una en los últimos días: el juez Garzón ¡¡juzgado!!

¿Juzgado? ¿Por qué?: ésa es la pregunta que, al parecer se hacen en el mundo. Un juez que pretende establecer la dignidad a todos aquellos a quienes los sublevados y rebeldes que acabaron con un gobierno legal y democráticamente constituido se la robaron lo juzgan por ‘prevaricación’:

Delito que consiste en que una autoridad, juez u otro funcionario público dicte una resolución arbitraria en un asunto administrativo o judicial, a sabiendas que dicha resolución es injusta. Dicha actuación es una manifestación de un abuso de autoridad.

Y ¿quién acusa al juez de prevaricar, de abusar de su autoridad?: nada más y nada menos que Manos Limpias y Falange, o, lo que es lo mismo, los últimos reductos ‘legalmente’ constituidos del franquismo. Increíble que en Alemania sea delito la apología del nazismo y exhibir cualquier tipo de simbología de la mayor vergüenza de aquel país y que en España se permita que organizaciones de este tipo existan, que se manifiesten cuando se elimina, por fin, una estatua que mantiene abiertas las heridas de 40 años de injusticia, que canten aquel himno maldito que borró a Riego para siempre y que ahoga ahora, a veces, menos mal, nuestra marcha granadera (que así es como se conoce a nuestro himno nacional, demócrata y legal).

Garzón quería juzgar los crímenes de lesa humanidad (asesinatos, deportaciones, persecuciones, encarcelamientos y torturas por motivos políticos e ideológicos en el caso español de 40 años de vergüenza) cometidos durante la represión franquista, gracias a la Ley de Memoria Histórica y gracias a que ese tipo de delitos nunca jamás prescriben, sobre todo mientras haya un descendiente de un asesinado que clame justicia. Pero parece que después de casi 32 años de Democracia y casi 35 de la muerte de quien tomó el poder por la fuerza, aún hay gente que no condena lo que pasó dentro de nuestro país de 1939 a 1975 y que pasa, al final, por miles de cadáveres abandonados como animales en las cunetas de los pueblos de toda España.

Pero Garzón prevarica, abusa de su autoridad porque es ‘un progre’ (la derechona española nos llama así pensando que nos insultan…mil veces progre antes que retrógrado, anclado en un pasado que sólo fue mejor para los que lo añoran. Y menos mal que no toda la Derecha es así porque, de lo contrario, mucho peor nos iría) enemigo de España (me río de este tipo de acusaciones cuando los enemigos de España siempre fueron los que la atacaron por la fuerza) empeñado en reabrir heridas ya superadas (si estuvieran superadas nadie querría dignificar todas aquellas muertes cometidas con nocturnidad y alevosía) y con ínfulas de estrella mediática.

A lo mejor Garzón es un buen hombre, un gran hombre, estoy segura de ello, que quiere hacer justicia porque ésa es su función y hay cosas que no pueden ser enterradas y luego a mirar hacia otro lado (como con Lorca) y es necesario no olvidar para no cometer los mismos errores y hay que juzgar y denunciar porque así se restablece el orden perdido. Y Garzón está en todo su derecho, como juez, de juzgar crímenes y criminales.

Y en todo este contexto, todos aquellos que defienden la acción de Manos Limpias (más bien sucias, sucísimas, como las de aquellos ‘poderosos’ del pasado que disparaban a todo aquel (o aquella) que tuviera pensamiento propio y distinto al del dictadorcito que tuvo a mis padres y mis abuelos ‘acojonados’ durante años) y Falange (¿? Y dirán encima que ellos no son franquistas) sólo se repiten como papagayos en una cosa: ¿Y por qué no juzgó a Carrillo por los crímenes de Paracuellos? Fácil: aquello sucedió durante la guerra y una guerra es algo horrible donde tienes que hacer lo que esté en tu mano para sobrevivir. Además, en las guerras la gente se mata porque, desgraciadamente, casi de eso se trata. ¿Qué Carrillo se aprovechó presuntamente de su situación política destacada? Quizás…y siempre y cuando se demuestre que realmente estuvo implicado más allá de los que aparece escrito en la Causa General porque no olvidemos que la Historia la escriben siempre los vencedores y fueron los sublevados rebeldes (me niego a llamarlos nacionales porque españoles eran todos) quienes vencieron en una guerra entre hermanos que nos trajo un periodo oscuro en nuestro crecimiento y desarrollo.

De cualquier forma, nadie quiere juzgar los crímenes y las matanzas que se cometieron durante la Guerra Civil, sino los crímenes, las torturas, los exilios…que ocurrieron desde aquel 1 de abril de 1939 y hasta algunos años después del 20 de noviembre de 1975, a partir del que la media España perseguida y atemorizada respiró tranquila. Eso sí es abusar de tu poder y te tu posición.

Garzón, somos muchos los que estamos contigo. ¡Ánimo héroe!

En memoria de: Federico, algún día te encontrarán en un rinconcito de Granada y la poesía respirará tranquila; Antonio, porque nunca pudiste descansar en Sevilla, entre naranjos y fuentes que ahora y siempre te añoran; Miguel Hernández, encarcelado y alejado de su familia: además, es el Centenario de su nacimiento; las 13 rosas (Carmen, Martina, Blanca, Pilar, Julia, Adelina, Elena, Virtudes, Ana, Joaquina, Dionisia, Victoria y Luisa); Rafael Alberti y otros tantos exiliados ilustres porque en aquella España era mejor tener un pueblo inculto que siempre es más dócil; el doctor Puelles; los que murieron en Los Merinales y Castuera, campos de concentración franquistas; a las víctimas de Corbera del Ebro, Guernika y otros tantos ataques indiscriminados contra la población civil; y a otros tantos que olvido yque todos olvidamos.

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Preocupaciones 03/02/2010

Hoy estoy preocupadísima por el futuro de este país, de sus 4 millones de parados y los que tengan que venir, porque Aznar y Rato nos dejaron una herencia económica de mierda (sin contar Irak, las mentiras del 11M, el Yak42, las Azores…) y ahora se dedican a echarle la culpa a ZP cuando ellos fueron los que vendieron nuestras almas al diablo (aunque ZP es innegable que lo hace de puta pena), porque eso de que nos comparen con Grecia da miedo, aunque más miedo da que nos comparen con la Argentina previa al ‘corralito’-

Porque no podremos tener niños (qué futuro vamos a darles?), porque no tendremos vejez (nos moriremos de pena y de hambre antes), porque nos engañaron: ve a la Universidad, fórmate…y acabarás siendo un simple mileurista aunque, eso sí, sobradamente preparado. Y porque somos la primera generación que viviremos peor que nuestros padres…ellos pudieron comprarse casas y coches, algunos incluso tienen una segunda residencia, se jubilarán con buenas pensiones…y nosotros, ¿qué?

Porque en la UE y en el mundo rico en general nos llaman ‘PIGS’ despectivamente, claro, pasando de ser ‘el milagro español’ a quien pone en riesgo la estabilidad de la Unión. Y a ver cuánto tardan en echarnos de la UE y qué será de nosotros entonces (¿volverá nuestra peseta?). Porque el FMI pide rebajas en los salarios en el país del “Primer Mundo” con los sueldos medios más bajos…¡¡que se lo bajen a su p#@% madre!!

Y sí que debería haber rebajas en los salarios, pero a quien deberían bajárselos es a los políticos, los controladores aéreos  (que encima rompen las negociaciones porque es que cobrar lo que un español normal no ganaría ni aún si viviera 10 veces no les da para comer a los #@&$/# (prefiero no decir lo que pienso, no sea que me denuncien por atentar contra el honor de estos señores), los funcionarios a los que SÍ se le suben los sueldos (y tienen puestos vitalicios, cobran pensiones íntegras…), a los militares, a los banqueros, a los especuladores inmobiliarios, a los futbolistas y deportistas de élite (de los que ganan millones me refiero) en general, al rey y su familia, que se llevan un pico de los presupuestos y segurísimo que podrían vivir con mucho menos o, mejor aún, con la herencia menorquina que han recibido y que podrían haber donado a las arcas del estado, para beneficio de todos los españoles a los que siguen sin preguntarnos si no preferiríamos otra forma de gobierno democrático que no provenga del siglo XVIII y que NO era la forma en la que los españoles estábamos gobernados legalmente antes de la dictadura. Que rebajen las pensiones vitalicias de los políticos (¿8 años en el gobierno y a cobrar sueldazo de por vida?: muchos podrían tomar ejemplo de Rodríguez Ibarra, renunciar al sueldazo y trabajar como hacemos, o intentamos, todos). Que multen a los empresarios que no dan sueldos competitivos a sus empleados, a los que defraudan, a los que hacen chanchullos para ganar más a costa de putear más y mejor a sus empleados, a los que no inviertan en España y a los que se vayan a China o similares a contratar niños por 1 € la hora…

A lo mejor así nos iría mejor, y sin necesidad de subir la edad de jubilación (y conste que no me parece mal porque, de no hacerlo, no sé de dónde pensamos cobrar mañana los treintañeros de hoy), los impuestos, el IRPF y todo lo que se nos ocurra, sin necesidad de abaratar el despido ni todas esas cosas que, al final, sólo afectan a la clase media y trabajadora española, que cada vez es menos media y más pobre.

Qué país…

 

I remember 28/03/2009

Voy a ‘imitar’ a Joe Brainard y a evocar recuerdos en forma de frasecitas breves. Estos recuerdos de Brainard fueron considerados una especie de experimento poético vanguardista que resultó ser, simplemente, la forma más fiable, sencilla y sincera de recordar tu pasado.

  • Recuerdo a todas y cada una de mis amigas…incluidas las que no lo son ya.
  • Recuerdo el día en que nació mi prima Marta: su primer día de vida, casi mi último día de facultad. 22 años de diferencia.
  • Recuerdo mi primer día en ABC: menos mal que me acompañaba Antonio.
  • Recuerdo casi todos los días de aquel verano que pasé en ABC: las fiestas con los compañeros, el trabajo, las meriendas, mi absurdo choque con el poste azul, las conversaciones con los dos Antonios, el R5 echando calor en pleno julio…
  • Recuerdo las risas y las sonrisas de mis amigos de la facultad.
  • Recuerdo haber visto llorar a mi padre varias veces…a mi madre sólo una.
  • Recuerdo el día en que nació mi hermano: yo cenaba en el balcón, al calor de agosto, con mi padre. Tenía 4 años.
  • Recuerdo un sábado de playa: el cielo estaba gris, hacía frío pero eso no importaba.
  • Recuero mi primer día de colegio: lloraba y mi amiga Bea también. Así nos hicimos amigas: unidas por el llanto.
  • Recuerdo a mi amor platónico: Jesús. Era tan guapo…
  • Recuerdo la Exposición Universal de Sevilla 92…y ¡recuerdo a Curro!
  • Recuerdo a una amiga enferma, postrada en la cama de un hospital…y recuerdo el día de su funeral y las lágrimas de mi hermano mezcladas con las mías.
  • Recuerdo un sábado de lluvia, mi pelo enredado. Recuerdo cada minuto.
  • Recuerdo las Olimpiadas de Barcelona 92: España, oro en fútbol; Fermín Cacho; el Borbón de abanderado; el pebetero…
  • Recuerdo mi Selectividad…las dos veces (la segunda fue peor, por la presión de necesitar subir nota).
  • Recuerdo mi uniforme del colegio de monjas, de la falda de lana que picaba en mayo.
  • Recuerdo la primera vez que estuve en Italia, y la segunda, y la tercera y la cuarta.
  • Recuerdo bailar la banda sonora de ‘Grease’ y de ‘Fiebre en Sábado Noche’ con mis primos.
  • Recuerdo que vi ‘Regreso al Futuro II’ en el cine; y ‘Batman’; y ‘Cariño, he encogido a los niños’.
  • Recuerdo las camisetas de Gn’R de mi primo Antonio y sus posters de Iron Maiden (que me daban miedo).
  • Recuerdo mi llanto en la Piazza di Spagna por sentir que jamás volvería a Roma…¡qué estupidez! (eso no puedo saberlo).
  • Recuerdo el concierto de Mecano del 91 en el Auditorio de la Cartuja.
  • Recuerdo los concierto de la Expo: Sergio Dalma, Alejandro Sanz, Cómplices, Presuntos Implicados, Barricada…
  • Recuerdo el calor que desprendían los asientos de la plaza de toros de Córdoba cuando tuve el privilegio de asistir, en directo, a la despedida de B.B. King de los escenarios con mi hermano.
  • Recuerdo el concierto, en la Sala Q, de “The Sunday Drivers”. Lo mejor, la compañía y el resto del fin de semana, que, al final, resultó ser casi una despedida.
  • Recuerdo a Rafa y la extraña relación que nos unía…y lo mal que acabó todo.
  • Recuerdo cuando el Trastabaro aún no era O’Davids.
  • Recuerdo a Dani, a Moisés, a muchos pero, sobre todo, a 2.
  • Recuerdo las tardes en el Bitákora.
  • Recuerdo las despedidas, las rupturas, las cosas que no se dicen, las que nunca deberían haberse dicho…
  • Recuerdo las clases coñazo de cierto profesor de la facultad de Ciencias de la Información de cuyo nombre no quiero acordarme…
  • Recuerdo un regalo: un libro de viñetas de Snoopy.
  • Recuerdo un par de regalos más: unas Converse rosas y el primer disco de Craig David.
  • Recuerdo cada Feria pero, sobre todo, las dos últimas.
  • Recuerdo dos peluches que ahora duermen en una caja.
  • Recuerdo cada episodio de ‘Friends’.
  • Recuerdo mis tres comidas de Navidad en mi empresa actual con sentimientos diferentes: buena, horrible, y muy buena a pesar de todo, respectivamente.
  • Recuerdo lo estúpida que me he sentido mil veces por culpa de personas que fingieron ser mis amigos.
  • Recuerdo la entrevista que tuve el honor y el placer de hacerle a David DeMaría.
  • Recuerdo una dedicatoria en una tarjeta de cumpleaños: “Espero que nuestra relación de amor-odio crezca (en ambos sentidos)”. Y vaya si lo hizo…
  • Recuerdo a Brenda abrazándome en Palermo mientras cantaba ‘aire, soy como el aire’ en libre versión en inglés macarrónico.
  • Recuerdo un fin de semana de agosto en la playa, afianzando la relación con mis amigas.
  • Recuerdo el 11S y el 11M.
  • Recuerdo el día que asesinaron al Concejal Alberto Jiménez Becerril y a su esposa, por la espalda, como enfrentan las cosas los cobardes, en una calle cercana a la Giralda.
  • Recuerdo cuándo se me cayó el cenicero, de camino a la habitación de mi abuelo moribundo (eso lo supe luego) cuando apenas tenía un año y medio.
  • Recuerdo el día en que mi padre se puso tan enfermo que le dije a Dios que le entregaba mi felicidad a cambio de su vida. (A veces pienso que se lo cobró).
  • Recuerdo mi primer día en mi actual trabajo.
  • Recuerdo muchos de los motivos por los que he llorado a lo largo de mi vida.
  • Recuerdo que mis manos siempre han estado frías.
  • Recuerdo el Renault 7 verde limón de mi padre…y el Renault 11 rojo, que acabó siendo mi primer coche.
  • Recuerdo mi 30 cumpleaños…no hace demasiado (6 meses).
  • Recuerdo las tardes de sábado en casa de Alicia.
  • Recuerdo mi vida en Huelva, aunque fuera muy breve.
  • Recuerdo un verano con Yoli: qué bien lo pasamos.
  • Recuerdo cómo me sentía mientras leía ‘El Amor en los Tiempos del Cólera’ y lo muhco que disfruté cuando la vi en el cine, aunque la película no me gustó nada.
  • Recuerdo besos y caricias…
  • Recuerdo muchas sonrisas bonitas de muchas personas distintas.
  • Recuerdo la boda de Aurora y lo mal que me sentía. Curiosamente, me olvidé de mis problemas por unas horas.
  • Recuerdo un golpe fortuito en la rodilla en casa de Marta: vi las estrellas.
  • Recuerdo una vez que se paró el mundo hace muchísimo tiempo (unos 8 años) gracias a un abrazo.
  • Recuerdo palabras, recuerdo miradas.
  • ¡Recuerdo las magdalenas!
  • Recuerdo los domingos en la piscina con los vecinos.
  • Recuerdo el día de mi Primera Comunión. Recuerdo que a mi tía y mis primos sólo los pude ver a la salida de la Iglesia: cosas de familias, que no se eligen.
  • Recuerdo la impotencia, la frustración, el dolor, la estupidez y lo recuerdo porque, a veces, aún me siento así.
  • Recuerdo mis aventuras en Amsterdam, y en Praga, y en la Toscana, y en Sicilia, y en Mallorca…
  • Recuerdo el día en que un cliente, cuando trabajaba en Telefónica, me hizo llorar.
  • Recuerdo mi último día en El Correo de Andalucía: la única vez en un año que salí a una hora razonable para una becaria.
  • Recuerdo la final de la Copa del Rey del 97: yo estuve en el Bernabeu, animando a mi Betis. Perdimos. No importa.
  • Recuerdo al Betis campeón de Copa en 2005. Este me tuve que conformar con verlo por la tele. Lloré, igual que en 1997, pero ahora de alegría.
  • Recuerdo la primera vez que fui al fútbol: Betis-Real Madrid B.
  • Recuerdo los partidos del equipo del trabajo y mi estrella preferida demostrando que era el mejor con contundencia.
  • Recuerdo la final de la Eurocopa pasada y España campeona.
  • Recuerdo una exposición de corresponsales durante la Guerra Civil que me hizo mucha ilusión.
  • Recuerdo los Domingos de Ramos luminosos y alegres.
  • Recuerdo la Esperanza de Triana girando para adentrarse en Pagés del Corro de recogida un Viernes Santo por la mañana.
  • Recuerdo ‘Titanic’ en el cine y las chicas gritando cada vez que salía Di Caprio.
  • Recuerdo mi experiencia como extra en la película ‘Crimen Ferpecto’.
  • Recuerdo lágrimas, muchas lágrimas.
  • Recuerdo las sensaciones del primer día de Feria, cuando te apuras por llegar al albero de Los Remedios y ver la grandeza de la ciudad fugaz de la primavera sevillana mientras tus volantes se airean al sol de abril.
  • Recuerdo los veranos en Punta del Moral con Estrella, mi amiga más antigua.
  • Recuerdo las flores de papel mojadas en Romerías otoñales.

…Seguiré recordando.