Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

Los límites de la ética periodística 08/02/2009

Entre la semana pasada y el principio de esta se produjo cierto acontecimiento televisivo que pone en duda toda la étcia y deontología de la profesión periodística, si es que a algún periodista nos quedaba algo de ella.

El programa “El Intermedio” de LaSexta envió por correo electrónico a su cadena rival Intereconomía un vio grabado con un móvil en el que el gran Wyoming vejaba a una becaria durante un ensayo del programa por aparecer en cámara sin ser llamada…Todos hemos visto el vídeo. Intereconomía lo subió a Youtube y generó un debate en su propia cadena con el objetivo inequívoco de ganar audiencia.

Ahora bien, después de que todos los medios se hicieran eco de la polémica, LaSexta, Wyoming más bien, dijo, en riguroso directo, que todo había sido un montaje para probar la importancia de verificar una información y contratar las fuentes. Básico. Es casi lo primero que te enseñan en la Facultad. Además, se supone que no es una opción, es decir, no puede elegir ¿contrasto o no contrasto?. La idea es que lo hagas y punto. Al fin y al cabo, informar significa ser lo más objetivo posible ante un hecho noticioso. Para ello, hay que tener varios puntos de vista.

Wyoming dijo que era para probar que Intereconomía no hace bien su trabajo y labor informativa. Pero, como periodista, me pregunto: ¿y mentir conscientemente a la audiencia es hacer una buena labor informativa? Es decir: LaSexta sabía que ese vídeo era una golosina para Intereconomía, que lo haría público y, de paso, que hasta El País digital recogería la información. así que mintió descarada y conscientemente a la audiencia. Sí, para probar quien era un mal periodista. Pero el que engaña para demostrar algo también es mal periodista.

En fin, La Sexta es, para mi gusto, amarillista y sensacionalista, algo incendiaria, igual que el periódico de Mediapro Público, versión a papel y digital de las labores informativas de la cadena. Pero eso no le da derecho a manipular a la audiencia. Lo hizo con Chikilicuatre, luego diciendo que podrían haber metido un topo en Gran Hermano y ahora con el vídeo falso. ¿No será para ganar audiencia y lo enmascaran de periodismo auténtico, objetivo, limpio y libre?

Creo que han traspasado todos los límites del periodismo, ya de por sí, bastante endebles. esto me recuerda a una conferencia a la que asistí siendo estudiante de periosdimo que se titulaba “El Gran Hermano: los límites de los formatos televisivos”. Pero esto deja en pañales aquella novedad que, para la televisión tal y como la conocíamos supuso GH. Aquello era espectáculo, esto manipulación. Y no estoy de acuerdo con Intereconomía en absoluto: está claro que son no malos, sino malísimos periodistas por hacer público un video que les llegó por e-mail de un desconocido sin cerciorarse de la verdad de lo que contaba…sobre todo teniendo en cuenta los antecedentes de LaSexta (a saber, los ya nombrados Chiki-Chiki y el topo de GH).

Obviamente, la audiencia tiene gran parte de la culpa de esto. O más bien tenemos la culpa. No somos lo suficientemente críticos con los medios de comunicación y, la mayoría, nos creemos esa falacia de “Así son las cosas y así se las hemos contado”. Pues no señores: “Así son las cosas para nosotros y se las contamos como nos parece más adecuado. Si le gusta, perfecto. Si no, cambie de canal”.

Se supone que uno de los objetivos de la educación en este país (al menos los objetivos estos que marca la Secundaria en la Comunidad Autónoma de Andalucía) es la de crear ciudadanos críticos con la información y opiniones que reciben de los medios. Es decir: aquí le ofrecemos nuestra versión de los hechos. Usted está en la obligación moral de contrastar, comparar y sacar sus propias conclusiones. Y si no lo hace, es su problema. No el nuestro.

Como periodista me siento totalmente indignada por lo ocurrido, porque esto no hace más que darle la oportunidad a cierto sector de la sociedad de seguir afirmando que todos somos unos vendidos, que mentimos, manipulamos, obviamos, maquillamos…en beneficio de aquel que nos paga o nos da un trato de favor. Quizás tengan razón y somos probablemente la profesión más despreciable de todas.

Anuncios
 

One Response to “Los límites de la ética periodística”

  1. Mirilla Says:

    Yo creo que lo que hizo Wyoming está bien. Manda una noticia falsa que los de Intereconomía tienen que contrastar. No veo amarillismo en ningún lado. Los que lo han hecho mal son los que publican lo primero que les llega. Simplemente se demuestra que si les viene algo que perjudica a los que les cae mal, sale a la luz sin molestarse en comprobar si es cierto o no. Yo creo que está bastante bien, de esta forma se ha comprobado que los de Intereconomía dejan mucho que desear como buenos profesionales de la comunicación.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s