Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

Aunque tú no lo sepas 28/12/2009

Aunque tu no lo sepas

me he inventado tu nombre

me drogué con promesas

y he dormido en los coches.

Aunque tu no lo entiendas

nunca escribo el remite en el sobre

por no dejar mis huellas.

Aunque tú no lo sepas

me he acostado a tu espalda

y mi cama se queja

fría cuando te marchas.

He blindado mi puerta

y al llegar la mañana

no me di ni cuenta

de que ya nunca estabas.

Aunque tu no lo sepas

nos decíamos tanto

con las manos tan llenas

cada día más flacos.

Inventamos mareas

tripulábamos barcos,

encendía con besos

el mar de tus labios.

Y toda tu escalera.

Escrita por Quique González para Enrique Urquijo, el cantautor madrileño se inspiró en un poema del mismo nombre escrito por Luis García Montero que, poco después, también fue inspiración para un relato corto de su esposa, Almudena Grandes, en el que se basó una película con título idéntico al poema.

La canción también es poesía, no en vano Quique González es, sobre todo y ante todo, un poeta urbano, como así lo demuestran cada una de sus composiciones musicales.

Aunque esta canción ha sido interpretada tanto por Urquijo como por el propio González, apareciendo en 3 discos diferentes (‘Desde que no nos vemos’ de Urquijo y Los Problemas y los discos ‘Ajuste de cuentas’ y ‘Pájaros Mojados’ de Quique González), he elegido la versión más reciente, la de El Canto Del Loco en el disco-homenaje ‘Por mí y por todos mis compañeros’, en el que versionan temas musicales españoles de varios géneros.

AUNQUE TU NO LO SEPAS

Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminado
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos…

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

Luis García Montero.

 

“Un hombre sencillo y humilde” 18/05/2009

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Ayer murió uno de los grandes de las Letras contemporáneas: Mario Benedetti. El Parnaso gana su presencia, nosotros lloraremos su ausencia. Para la historia y el recuerdo quedan cada uno de sus versos, suaves, armoniosos, profundos.

Tenía fama de humilde y sencillo, amén de haber sido un hombre comprometido socialmente, probablemente, como consecuencia de haber sido un eterno desexiliado, como él mismo decía. A pesar de todo, siempre cantó al amor y a la alegría. Y sus versos nos acompañarán por los siglos de los siglos: ahora y siempre.
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
.
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
.
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
.
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
.
no haya telón
ni abismos
.
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

 

Me Basta Así 05/04/2009

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Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas…
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).

 

Duele, tiembla, ríe, vive 15/03/2009

Hoy he descubierto a un cantautor gaditano, de San Fernando, ‘La Isla’,  para ser más exactos, como Camarón, Sara Baras, la Niña Pastori, Álex O’Dogherty o José Oneto. Demostrando que en Cádiz hay mucho arte. Eso nadie lo dudaba. Pero, por si acaso, aquí dejo constancia escrita de ello.

Carlos Chaouen, nombre artístico dee Juan Carlos Sánchez Ceballos, gaditano afincado en Madrid desde los 12 años. Pero Cádiz nunca se olvida. Andalucía jamás se olvida. Por la complejidad de su cultura, forjada a golpe de decenas de pueblos que ocuparon nuestra tierra desde tiempos inmemoriales, dotándonos, con ello, de una realidad única y propia, que nos identifica como pueblo.

Y nuestras penas y tristezas que bañan todas y cada una de nuestras manifestaciones artísticas aunque ocultas tras una risa limpia y fresca como el olor al azahar sevillano, como el aroma del salitre en la Bahía de Cádiz, como el rumor de la marisma onubense, cada una de las gotas del deshielo que caen desde Sierra Nevada en el inicio del verano, el sonido de las malagueñas, la negra arena de la costa almeriense, el río que parte en dos Córdoba o la serenidad de cada olivar jiennense.

Y en medio de todo esto, Carlos Chaouen, representante de lo que se ha dado en llamar “fusión de autor” por lo variado de sus influencias, de Sabina a Silvio Rodríguez, mientras comparte generación musical con Quique González, versiona a Serrat o escribe para Diego el Cigala y Ana Torroja, a la vez que se solidariza, aportando temas musicales, a discos en favor de las víctimas del terrorismo, de Intermón Oxfam, Palestina, Amnistía Internacional o ALCER.

Entre todas sus canciones destacaría “Semilla en la Tierra”, sublime sin duda cuando habla de la fugacidad del amor probablemente, que hace que la vida duela porque querer es sufrir también, o el miedo que provoca cuando, un día todo está perfecto pero desconoces cuándo puede cambiar y por qué puede hacerlo. Pero el amor también es risa y, sobre todo, vida porque el amor es ‘vivir con creces’, es vivir más y mejor. Toda una declaración de amor al Amor en sí mismo. Alarde poético impresionante e intenso, de los que anulan tu entendimiento y te hacen asumir y aceptar que la música no es más que poesía.

Duele,
la vida como un puñal hay veces que duele
y nada tiene que ver con tu boca
que hecha para besar
hay veces que muerde
que anuncia cordura
y a veces se vuelve loca
Duele porque la piel no es materia inerte
Duele porque el querer es dolerse a veces.

Tiembla,
la vida como con miedo hay veces que tiembla
y nada tiene que ver con el aire
que mueve tu ropa
en noches de luna escueta
que aprieta suelta y evoca y me enloquece
tiembla por los latidos que tu provocas
y también porque el querer es temblar a veces.

Y cada uno en su camino
va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino
va llenando de soles sus venas.
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón
tirando piedras,
contra la última frontera
la que separa el mar del cielo
del color de tus maneras,
la que me lleva a la guerra,
a ser semilla en la tierra.

Y no me pidas tanto, corazón
que tengo poco aire en el pulmón
lo que tengo es un castillo en el cielo
si viene la guadaña a mi rincón
envuélveme la frente en tu sudor
y le das un beso a todos si me muero…

Ríe,
la vida como un volcán hay veces que ríe
y nada tiene que ver con el tiempo
Se ríe porque para ella somos tan leves
como el humo azul
que del pudor se desprende
ríe porque tu llanto se lo merece
y también porque el querer es reírse a veces.

Vive,
la vida por compasión hay veces que vive
y nada tiene que ver con la muerte
Y cuando llegue ese instante
déjame verte
que no hay mayor libertad que tenerte enfrente
y que nadie sea absuelto por no quererse
y vive porque el querer es vivir con creces.

Y si todo es semilla
no me dolerá la astilla
que sangran de mi costado tus andares de chiquilla,
y no me digas nada,
déjame a mi en mi ventana
con los pies del otro lado,
yo me fumo mis mañanas.

 

Queda Prohibido 25/02/2009

Queda prohibido llorar sin aprender,

levantarte un día sin saber que hacer,

tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,

no luchar por lo que quieres,

abandonarlo todo por miedo,

no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,

hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,

no intentar comprender lo que vivieron juntos,

llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,

fingir ante las personas que no te importan,

hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,

olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,

tener miedo a la vida y a sus compromisos,

no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin

alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,

todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,

olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,

pensar que sus vidas valen mas que la tuya,

no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,

no tener un momento para la gente que te necesita,

no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,

no vivir tu vida con una actitud positiva,

no pensar en que podemos ser mejores,

no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

(Atribuido a Pablo Neruda)

 

Tu risa 24/02/2009

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Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

 

Mi sincero homenaje 22/02/2009

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Naranjo en maceta, ¡qué triste es tu suerte!
Medrosas tiritan tus hojas menguadas.
Naranjo en la corte, ¡qué pena da verte
con tus naranjitas secas y arrugadas!.
Pobre limonero de fruto amarillo
cual pomo pulido de pálida cera,
¡qué pena mirarte, mísero arbolillo
criado en mezquino tonel de madera!
De los claros bosques de la Andalucía,
¿quién os trajo a esta castellana tierra
que barren los vientos de la adusta sierra,
hijos de los campos de la tierra mía?
¡Gloria de los huertos, árbol limonero,
que enciendes los frutos de pálido oro,
y alumbras del negro cipresal austero
las quietas plegarias erguidas en coro;
y fresco naranjo del patio querido,
del campo risueño y el huerto soñado,
siempre en mi recuerdo maduro o florido
de frondas y aromas y frutos cargado!
(Un naranjo a un limonero. A. Machado)
 

“¿Llegaremos pronto a Sevilla?” 21/02/2009

Mañana se cumplirán 70 años de la muerte de Antonio Machado: un 22 de febrero, a causa de la neumonía, un sevillano universal dejó de respirar en la villa francesa de Colliure. Su madre, octogenaria que, mientras cruzaban la frontera sólo preguntaba por Sevilla, le sobrevivió 3 días. Imposible soportar la muerte de un hijo.

Pocos homenajes para una de las figuras literarias más importantes e influyentes de las letras españolas: la UNIA proyectará, en Baeza, el documental “Antonio Machado, destierro y muerte de un poeta”, seguido de un coloquio en el que participará el prestigioso hispanista Ian Gibson.

Aquí, en su casa, el 23 de febrero el Ateneo de Sevilla nombrará Socio de Honor a su sobrino-nieto Manuel Álvarez Machado y dentro de unos meses, en mayo, la Feria del Libro de Sevilla convertirá la figura de don Antonio en el hilo conductor de la Feria, como ya ha hecho otros años con sevillanos ilustres como Cernuda.

Y en Colliure, la Consejería de Cultura estará presente mañana, junto con escritores sevillanos, que leerán fragmentos de las obras del poeta que jamás logró olvidar su ciudad. Ni en su muerte.

Antonio: somos muchos los que jamás te olvidaremos y siempre mantendremos vivo tu recuerdo y tu arte.

 

Oda al Tiempo 19/02/2009

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Dentro de ti tu edad
creciendo,
dentro de mí mi edad
andando.
El tiempo es decidido,
no suena su campana,
se acrecienta, camina,
por dentro de nosotros,
aparece
como un agua profunda
en la mirada
y junto a las castañas
quemadas de tus ojos
una brizna, la huella
de un minúsculo rio,
una estrellita seca
ascendiendo a tu boca.
Sube el tiempo
sus hilos
a tu pelo,
pero en mi corazón
como una madreselva
es tu fragancia,
viviente como el fuego.
Es bello
como lo que vivimos
envejecer viviendo.
Cada dia
fue piedra transparente,
cada noche
para nosotros fue una rosa negra,
y este surco en tu rostro o en el mío
son piedra o flor,
recuerdo de un relámpago.
Mis ojos se han gastado en tu hermosura,
pero tú eres mis ojos.
Yo fatigué tal vez bajo mis besos
tu pecho duplicado,
pero todos han visto en mi alegría
tu resplandor secreto.
Amor, qué importa
que el tiempo,
el mismo que elevó como dos llamas
o espigas paralelas
mi cuerpo y tu dulzura,
mañana los mantenga
o los desgrane
y con sus mismos dedos invisibles
borre la identidad que nos separa
dándonos la victoria
de un solo ser final bajo la tierra.

(Pablo Neruda)

A Irene…

 

…El mutuo jardín que inventan dos corazones al par… 08/02/2009

Se dice en Sevilla que los padres de Antonio Machado se conocieron mientras presenciaban un acontecimiento único, increible e irrepetible en esta ciudad: delfines nadando en el Guadalquivir. Este ambiente mágico fue propicio sin duda para que el amor naciese primero y creciera después. Además, con semejante historia de amor, el segundo hijo de Antonio y Ana no podía ser más que poeta.

El 26 de julio de 1875, día de Santa Ana (como su madre y la mía) nacía este sevillano ilustre en una de las viviendas que, por entonces, albergaba el Palacio de las Dueñas (residencia de la Duquesa de Alba). Sus recuerdos siempre lo fueron de un patio de Sevilla, el del palacio, y el limonero que fue una constante de su obra, como la primavera, estación en la que su ciudad (y la mía) brilla con más y mejor intensidad. Y es que Sevilla es sinónimo de primavera.

Con ocho años se trasladó a Madrid, ya que al ser nombrado su abuelo catedrático de la Universidad de la capital, toda la familia decidió acompañarlo. Se alejó de Sevilla en cuerpo, porque su espíritu seguía vivo en cada flor de azahar de ese patio que vió sus primeros juegos infantiles.

Dos veces visitó París durante su juventud, conociendo a Oscar Wilde o Pío Baroja primero y Rubén Darío, después. De vuelta a Madrid entabló amistad con otro andaluz ilustre de la época, Juan Ramón Jiménez (andaluz y Premio Nobel, con acento “choquero” incluido) y publicó su primer libro Soledades, que luego ampliaría pasando a denominarlo Soledades, Galerías y Otros Poemas en 1907, año en el que se trasladó a la ciudad donde conoció al primer amor de su vida, la joven y malograda Leonor, a la que le doblaba la edad, pero es que el amor no entiende de diferencias de ningún tipo: edad, raza, sexo, religión…no son impedimentos para sentir y amar.

Pero aunque el sentimiento de amor pueda permanecer intacto para siempre, Dios parece jugar a los dados con nosotros, y eso hizo con Antonio, al que le arrebató a su joven esposa cuando ésta apenas contaba con 18 años y llevaban casados 3.

Sin hijos, sin esperanza, solicitó el traslado a Andalucía, que no había visitado desde sus 8 años, cuando abandonó su patio, esta vez para asentarse en Baeza (Jaén, como los aceituneros de otro grande: Miguel).

Ya en Baeza publicó Campos de Castilla y más tarde, los únicos textos en prosa que escribió: Abel Martín y Juan de Mairena, sus apócrifos…¿o fueron heterónimos como los de Pessoa? Eso no importa…fue precursor del portugués de cualquier forma.

Y en 1924, con casi 50 años, se volvió a enamorar. La dama se descubrió, muchísimos años después, que era Pilar Valderrama. Para Antonio (y para mí) siempre será Guiomar, Doña Guiomar, a la que Sevilla honra su existencia con una estrechísima callejuela en su centro histórico…

En un jardín te he soñado,

alto, Guiomar, sobre el río,

jardín de un tiempo cerrado

con verjas de hierro río.

A su Guiomar le dedicó un libro entero, Nuevas Canciones (1924), última obra que fue ampliando con los años. Nunca fueron amantes en cuerpo, sólo lo fueron en alma: Amor puro, limpio, profundo. “Por tí, Guiomar”, “A tí Guiomar” repitió el poeta incansablemente.

Luego estalló la Guerra Civil y todos sabemos qué pasó: encarcelados, fusilados, exiliados…hermanos derramando sangre de hermanos. Antonio marchó a Valencia en 1937 y del 37 al 39 publicó artículos en La Vanguardia, por entonces el medio oficial de la República.

Pero en 1939, cuando Barcelona se rindió, Machado se vió obligado a huir a Francia: llegó a Colliure, una pequeña villa en la frontera con españa donde murió, apenas recién llegado. En uno de sus bolsillos llevaba escrito un verso:

“Estos días azules y este sol de la infancia”

Sevilla, siempre Sevilla, y su infancia, el azul infinito de su cielo, el sol reflejado en su río, los olores a azahar y a incienso de mil iglesias, cada calle, cada fuente. Su último recuerdo fue para aquel huerto claro donde maduraba el limonero.

Fue enterrado en Colliure, pero en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, aún aguarda su nicho, entre otros sevillanos ilustres, para proteger, como un gran tesoro, sus restos para siempre…