Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

¿Cuánto cuesta olvidar? 18/04/2009

Dicen que ‘Es tan corto el amor y tan largo el olvido’ que hoy me pregunto cuánto realmente cuesta olvidar. Todo esto viene al hilo del Musical de Mecano y aquello del ‘Me cuesta tanto olvidarte’ y una conversación que tuve ayer con una amiga acerca de lo que a mí misma me ha costado olvidar algo que hace un año pensé que jamás superaría. La gente me decía que sí, que todo pasa y todo se olvida, y aunque eres consciente de que eso es realmente así (dado que otras veces has superado y olvidado muchas otras cosas, similares o no) no puedes dejar de machacarte.

Ahora sé que no cuesta tanto, o quizás sí que cuesta, pero acabas haciéndolo. Olvidarlo quiero decir. Lo olvidas porque tienes que hacerlo, porque no mereció tanto la pena, porque has descubierto cosas (o personas) nuevas que sí son capaces de llenar el vacío…y todo porque la capacidad de superación del ser humano es ilimitada. Y yo necesito crecer y superarme, avanzar, me muevo por inquietudes y motivaciones. Menos mal.

Al final no es tanto que olvides como que superas. Y los recuerdos se convierten, simplemente, en eso: recuerdos. Retazos del pasado que, en parte, te han convertido en lo que eres hoy día pero que jamás debes olvidar que constituyen tu ayer, y no deben formar parte constante de tu hoy ni, por supuesto, de tu mañana.

“¿Qué significa “recuerdo”? La conciencia que basamos en él es demasiado vaporosa. Lo que acabamos de decir, leer o hacer se convierte, un instante más tarde, en pura irrealidad. Existe sólo en nuestra memoria, y así toda nuestra vida, todo nuestro mundo. Lo que logramos definir como real es únicamente ese momento infinitesimal de presente, que ya ha pasado en cuanto queremos pensar en él. (…)”

Extracto de “La prisión de la libertad” de Michael Ende.

Entonces, los recuerdos se guardan en una cajita que todos tenemos en el fondo de nuestro corazón y se hacen realidad, muy de vez en cuando, gracias a un olor, una canción, una imagen, algún lugar…entonces, esbozarás una sonrisa, olvidarás lo malo que una vez asociaste a esos recuerdos y te quedas sólo con lo bueno. Y ya sabes que has olvidado.

Cuesta olvidar, peor no es imposible. Sólo hay que echarle ganas, ser paciente y tener los ojos bien abiertos. Porque, como ya dije una vez hace algunos meses, ‘El dolor de entonces es parte de la felicidad de ahora’, aunque el poeta C.S. Lewis dijese que era al contrario. La verdad es que es en los dos sentidos, porque la vida es cíclica, e igual que el dolor de hoy es parte de la felicidad de entonces ocurre al reves, y la felicidad de ahora es parte del dolor de ayer: y todo eso es el auténtico trato que haces con la vida.

Vida: aún necesito algo más para ser feliz. De momento, sólo he superado y olvidado. No me abandones aún y de nuevo a mi suerte.

 

Queda Prohibido 25/02/2009

Queda prohibido llorar sin aprender,

levantarte un día sin saber que hacer,

tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,

no luchar por lo que quieres,

abandonarlo todo por miedo,

no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,

hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,

no intentar comprender lo que vivieron juntos,

llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,

fingir ante las personas que no te importan,

hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,

olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,

tener miedo a la vida y a sus compromisos,

no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin

alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,

todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,

olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,

pensar que sus vidas valen mas que la tuya,

no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,

no tener un momento para la gente que te necesita,

no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,

no vivir tu vida con una actitud positiva,

no pensar en que podemos ser mejores,

no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

(Atribuido a Pablo Neruda)

 

Recuerdo…la lluvia 23/02/2009

Tenía pensado iniciar este post como una de esas novelitas románticas soñadas por García Márquez que tanto me gustan y que fuera algo así como “Hoy ha venido a mi encuentro el vago recuerdo de una lluviosa tarde de febrero ya lejana…“. Pero sería mentira. La tarde sí era lluviosa y queda ya lejana…un año, para ser exactos…pero el recuerdo no es vago. En absoluto. Es más, por alguna extraña razón que desconozco es tan claro y detallado que incluso sorprende. Y angustia. Es un recuerdo tan real como el de un abuelo octogenario que es capaz de darte una descripción perfecta de un día concreto de hace 50 años y, sin embargo, le resulta imposible recordar qué hizo a primera hora de la mañana.

Un año de 366 días han pasado desde entonces…y podría hacer una descripción perfecta de cada minuto. Imagino que porque fue un día especial. Ni puedo ni quiero olvidar aquel sábado, la lluvia, el cielo gris plomizo tan diferente al de este febrero azul, reluciente, limpio.

Siempre me encantó su sonrisa, sincera, risueña, perfecta. Porque, como le pasaba a Miguel Hernández con su esposa, a mí su risa también me hacía libre, me ponía las alas, soledades quitaba y, en cierta forma, cárcel me arrancaba (aunque, en mi caso, la cárcel no era de barrotes…).

Y todo esto me suena a ñoñería ridícula pero, realmente, fue así, era así. Por eso, cada vez que huelo la lluvia, me acuerdo de él, como Juvenal con las almendras. Porque todo lo importante está asociado a algún tipo de experiencia sensorial: un sabor, una textura, un color…o un olor, como en mi caso. Al de la tierra húmeda por la lluvia, al gris del cielo cuando llueve, al inicio de la primavera.

Pero, ¿qué diablos? la verdad es que hoy he pasado un día estupendo…he estado alegre, dicharachera, divertida, simpática…¡y en manga corta! Luego he pasado la tarde con mi Cristi, que siempre me hace feliz…ella y Raquel son mi luz en los días laborables. Hoy faltaba Rak, enferma, pero ahí ha estado mi otra Supernena, para hacerme pasar un gran lunes, un buen 23 de febrero de 2009. Quizás esto signifique que lo estoy superando, y que, por fin, me quedo con lo bueno y de mi memoria se borra lo malo o, como mínimo, se va limando, poco a poco. Con paso lento pero seguro.

Amiga: aquí tienes de nuevo mis sentimientos, más allá de la música, menos sutil, más directo. Aunque ya sé lo que pensarás…espero que lo disfrutes.

[Andrés Calamaro - Para no olvidar]


"De un tiempo olvidado ha venido un recuerdo mojado
de una tarde de lluvia de tu pelo enredado..."
 

Dolor (Alfonsina Storni) 08/02/2009

Archivado en: Poesía — altisidora @ 19:25
Tags: , , , , , , , , , ,

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;

ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;

ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar…

Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.

(Alfonsina Storni)

Precioso. Simplemente, me ha dejado sin palabras.

 

Aforismos de Antonio Porchía 08/02/2009

“Me hicieron de cien años algunos minutos que se quedaron conmigo, no cien años”

“Durmiendo sueño lo que despierto sueño. Y mi soñar es contínuo”

“Si amas el sol que te alumbra, tal vez amas y si amas al insecto que te muerde, amas”

“¿Por qué te pido tanto que me ayudes?. Es que te estoy ayudando”

“Las cadenas que más nos encadenan son las cadenas que hemos roto”

“Si no levantas los ojos creerás que eres el punto más alto”

“Te quiero como eres. Pero no me digas cómo eres…”

“Quien abre todas las puertas puede cerrarlas todas”

“Se aprende a necesitar necesitando”

“Cuando me conformo con nada es cuando me conformo con todo”

“La verdad tiene muy pocos amigos y los muy pocos amigos que tiene son suicidas”

“Dirán que andas por un camino equivocado si andas por tu camino”

“Y si no pudiera alejarme de mí, no podría acercarme a nadie, a nada. Ni a mí”

“Para que tu tristeza muda no oyese mis palabras, te hablé bajito”

“A veces de noche enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad”

“Sin esa tonta vanidad que es el mostrarnos y que es de todos y de todo, no veríamos nada y no existiría nada”

“Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo”

“Un corazón grande se llena con poco”

“Las dificultades también pasan como todo pasa, sin dificultad”

“Quien perdona todo ha debido perdonarse todo”

“Algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos”

“Lo que no se convierte en recuerdo no fue”

“Pierdo el deseo de lo que busco buscando lo que deseo”

“Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender. Podríamos saberlo todo y no comprender nada”

“Tú crees que me matas. Yo creo que te suicidas”