Las Cosas De Altisidora

Todas estas malandanzas te suceden, empedernido caballero, por el pecado de tu dureza y pertinacia; y plega a Dios que se le olvide a Sancho tu escudero el azotarse, porque nunca salga de su encanto esta tan amada tuya Dulcinea, ni tú la goces, ni llegues a tálamo con ella, a lo menos viviendo yo, que te adoro.

Amor, amor, desamor, más amores, decepciones 01/05/2009

Archivado en: Pensamientos Profundos — altisidora @ 18:55
Tags: ,

Nunca dejas de querer a la persona de la que realmente has estado enamorada. Simplemente, aprender a vivir sin él.

Es increible cómo alguien puede romper tu corazón, y, sin embargo, sigues amándole con cada uno de los pedacitos.

Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.

En un beso, sabrás todo lo que he callado.

Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.

Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.

amor

El más difícil no es el primer beso sino el último.

Lo que hoy siente tu corazón, mañana lo entenderá tu cabeza.

La señal de que no amamos a alguien es que no le damos todo lo mejor que hay en nosotros.

Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad.

El amor abre todas las puertas; el rencor las cierra.

amor-enamorado

Se necesita solo de un minuto para que te fijes en alguien, una hora para que te guste, un dia para quererlo,pero se necesita de toda una vida para que lo puedas olvidar.

Nadie nos pertenece, salvo en el recuerdo.

El amor y el odio no son ciegos, sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.

Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.

El amor es una tontería hecha por dos.

Siempre ha ganado quien sabe amar, soportar y perdonar, no el que mejor lo sabe todo y todo lo enjuicia.

El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien, sino en el deseo de dormir junto a alguien.

Los amores son como los niños recién nacidos; hasta que no lloran no se sabe si viven.

 

para vivir 06/04/2009

Archivado en: Genios — altisidora @ 16:29
Tags: , , ,

Muchas veces te dije que antes de hacerlo había que pensarlo muy bien
que a esta unión de nosotros le hacía falta carne y deseo también
que no bastaba que me entendieras y que murieras por mí
que no bastaba que en mis fracasos yo me refugiara en ti.

Y ahora ves lo que pasó, al fin nació
al pasar de los años el tremendo cansancio que provoco ya en ti.
Y aunque que es penoso lo tienes que decir.

Por mi parte esperaba que un día el tiempo se hiciera cargo del fin
si así no hubiera sido yo habría seguido jugando a hacerte feliz.
Y aunque el llanto es amargo piensa en los años que tienes para vivir
que mi dolor no es menos y lo peor es que ya no puedo sentir.

Y ahora tratar de conquistar con vano afán
este tiempo perdido que nos deja vencidos sin poder conocer
eso que llaman amor para vivir…
…para vivir.

[Pablo Milanés - Para Vivir]

 

La carta de amor 24/03/2009

Archivado en: Pensamientos Profundos — altisidora @ 19:45
Tags: , ,

Hace algo más de un mes participé en un concurso de cartas de amor y desamor. No gané. Alguien supo expresar sus sentimientos mejor que yo. ¿Qué se le va a hacer?. De cualquier forma, estoy orgullosa de ella. Porque fue sincera. No pensaba mostrarla jamás a nadie, peor he pensado que, a través del Blog, alimentaré un poco mi ego de escritora, así que, allá va:

Esto es, simplemente, una carta de despedida, ni más ni menos, sin trampa ni cartón; y, a la vez, lo es de amor y de desamor, de sentimientos que se escapan, de recuerdos que se ensucian porque así todo es más fácil de olvidar, de odios por no poder dejar de quererte, de desprecios que se clavan como puñales en el corazón, haciendo la herida más profunda, más abierta, más terrible. De perdones imposibles, de culpas quizás infundadas, de sufrimiento y dolor, de melancolías, desdichas, contrariedades, añoranzas, tristezas infinitas, de lágrimas eternas de soledad, pérdida y desesperación por tu ausencia y mis reclamos.

Y, como consecuencia a todo eso, sólo me quedó fingir: fingir que estoy bien, que nada importa, que todo pasa y se olvida, incluso que nos comportemos como dos extraños que vivieron una vez un fugaz momento de felicidad también fingida, probablemente sostenido sobre una bonita mentira que ambos nos empeñamos en alimentar.

Pero yo sí que te quise, eso nunca fue mentira, aunque quizás no fue amor de la mejor forma posible, porque no importa que te quieran más que a nadie, ya que lo cuenta al final es que te quieran de verdad, de una forma especial y única, sin preguntas, sin peros, sin problemas. Y yo no te quise más que nadie, pero nadie te querrá jamás como lo hice yo: bien o mal, fui única. Aunque nuestra relación y situación demuestra que, a veces, no es suficiente con quererse y, probablemente, eso fue lo que nos pasó.

Sólo quiero que sepas que mi corazón se paró una tarde lluviosa de un mes de abril ya lejano, durante la que se agolparon los recuerdos de universos infinitos que, simplemente, frenaban en seco cuando estábamos juntos, de besos bajo la lluvia o en algún rincón oscuro en cualquier parte de la ciudad, de risas y sonrisas cómplices y compartidas durante semanas, de vanos intentos por parar el tiempo para poder estar 10 minutos más a tu lado, de tus susurros de amor en mi oído, de latidos a la par y caricias furtivas, de miradas, escalofríos que recorren mi espalda, conversaciones eternas y mi corazón dando vuelcos con cada “te quiero”.

Y se paró, si remedio. Aún hoy le cuesta volver a la vida sin tu ayuda porque sigo limitándome a sobrevivir sin ti y tus cosas. A pesar de todo y de todos. Aunque sé que estoy equivocada. Aunque siga deseando, a casa paso, volver a abrazarte una última vez para aliviar parte de mi dolor, que se quedó entrelazado a tí aquel día de primavera. Y es por eso que ésta es la carta de despedida, del adiós que nunca tuve la oportunidad de decirte. Porque necesito despedirme para zanjar asuntos pendientes y lograr que mi corazón vuelva a latir normalmente y sin tu ayuda.

También quiero que sepas que entraste en mi vida, poco a poco, casi sin darme cuenta, hasta que un día dejé de mirarte y empecé a verte. Y lo mejor fue descubrir que tú también me veías. A pesar de lo mucho que nos costó hacérselo entender al otro. Imagino que cada uno tuvo sus razones. Las mías fueron que estaba asustada porque no sabía qué sentías y era incapaz de ser más abierta, más sincera. Y ahora sólo queda la herida, aunque nunca pensé que tú fueras quien rompiese mi corazón en mil pedacitos y que en cada uno de ellos se guardase para siempre una parte de ti. Y necesito arrancarte de mi corazón, aunque tenga que ser poquito a poco también, pero de una vez por todas y para siempre. Espero que lo entiendas, lo respetes y, al final, lo compartas…

Por eso ésta es mi despedida, porque, desde ahora, arranco las páginas del calendario para olvidarte y no para recordarte…

 

Universo conspirando 08/02/2009

( publicado el 15 de noviembre de 2008 )

El jueves fui con una amiga a comprar el regalo de cumpleaños de otras de nuestras amigas: una chaqueta y un libro. Hasta ahí, todo normal. Compramos esa chaqueta (que nos costó, porque sólo la conocíamos por las vaguísimas descripciones que nuestra cumpleañera había ido haciendo por ahí) y luego fuimos a la búsqueda del libro.

Me encantan los libros y las librerías: son sitios mágicos, llenos de páginas y más páginas de historias, aventuras, vidas reales o inventadas, temores, miedos, amores y desamores…y así hasta el infinito. Es el lugar perfecto en el que soñar. De mayor, quiero tener mi propia librería: la llamaré Barataria (sí, como la ínsula ficticia de Sancho Panza) y no sólo se venderán libros, sino que la gente podrá sentarse allí y leerlos, como si fuese una biblioteca. O mejor: como si fuese el mismísimo Parnaso.

El caso es que, estando en una librería el jueves, mis ojos se posaron en un libro por el que jamás había sentido ningún interés, a pesar de que todo el universo habla maravillas sobre él: “El Alquimista” de Paulo Coelho. Lo cogí de la estantería, le dí la vuelta y en la sinopsis, sólo una frase:

“Si deseas algo con mucha fuerza, el Universo entero conspira para que lo consigas”

Aquello me hizo pensar…bueno y, sobre todo, desear que fuera verdad. Porque siempre he creido mucho en el destino, el karma, las fuerzas del Universo, etcétera. Fue curioso, además, que, en este momento de mi vida, me topase con una frase que me llegó tan profundo.

Un par de horas después, la amiga que me acompañaba a la librería me hizo un regalo: ¡un libro de citas de Paulo Coelho!. Y entre esas citas, la de “El Alquimista”. Como diría Pablo Motos: “¿Coincidencia? No lo creo”.

Al día siguiente, muy temprano, recibí un sms muy especial: mi amigo Juanma, que vive en Madrid, venía a hacer el programa de radio en el que trabaja desde Sevilla, así que tenía un rato (una hora y media, pero menos da una piedra) antes de que cogiese el AVE de vuelta a Madrid, para que, al menos, Marta, Alfonso y yo lo viésemos y nos tomásemos un café juntos.

Toda la historia de volver a ver a Juanma está siendo curiosa: hace algunos meses me quejaba a Antonio que hacía muchísimo que no hablaba con él y que el móvil siempre me daba desconectado, no contestaba a los mails…nada. Y, hace algunas semanas, ¡Pum! Petición en el Facebook de “Juanma quiere ser tu amigo”: ¡genial! El Universo empieza a conspirar…Luego Marta se hizo del Facebook también, ya lo éramos Alf, Antonio, Javi y yo…y seguro que aumentando. Y ahora el mensaje de ayer: por cierto, resultó que el motivo por el que no me cogía el teléfono era que tenía mal un número: había cambiado un 4 por un 6, de ahí que siempre me diese sin conexión. Cosas del Destino.

Total que, al final, ayer tuvimos nuestro reencuentro con Juanma. El Universo empieza a conspirar a mi favor. Para ello, seré positiva porque, si piensas en lo negativo, le envías al Universo señales contradictorias, no sabrá con cual quedarse y, por tanto, las cosas no saldrán como esperas. Hay que ir en una única dirección: tomar el camino correcto y no desviarse. Así, lograré vivir, ser más despreocupada y feliz, agobiarme y angustiarme menos, sentir menos impotencia y frustración…estar bien conmigo y el Universo, en definitiva.

Y fue genial que, precisamente ayer, el Universo decidiera conspirar para que lograse una o dos cosas que deseaba con todas mis fuerzas, porque necesitaba sentirme parte del Cosmos. Lo logré.

Al fin y al cabo, siempre hay espacio para acontecimientos, situaciones, palabras, encuentros, conversaciones… inesperados y que te hacen pensar que no es una simple coincidencia. Es como estar pensando en alguien, encender la radio y que suene la canción preferida de esa persona, u otra que te recuerda a alguna experiencia vivida. Eso no es coincidencia, sino una señal.

 

Ausencia (Borges) 08/02/2009

Archivado en: Poesía — altisidora @ 19:08
Tags: , , , , ,

Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.

(J.L. Borges)