Hoy, como todos los años en este día, la pregunta de rigor es obvia: ¿Dónde estabas el 23 de febrero de 1981? Yo tenía poco más de dos añitos, y jugaba en el parque que hay justo al lado del portal de casa con mi madre. Mi hermano aún tardaría 2 años y medio en nacer…era hija única y mi madre me agarró rápidamente y subió a casa. Mi padre lloraba: una dictadura prácticamente recién terminada y ahora ¿qué?, ¿otra vez a vivir aquel infierno? Él celebró la muerte del Dictador, iba a mítines del PSOE, estaba politizado (imagino que de ahí vendrá mi ‘afición’ a la política y mi perfil socialdemócrata, porque ya desde chiquitita me llevaban mis padres a escuchar a Felipe González…aunque esto fue algún tiempo después de aquel 23F), perdió a dos tíos republicanos por culpa de aquella guerra, acabó una vez en comisaría porque eran ‘demasiados’ y podrían estar conspirando…Lógico que aquel señor de bigote, pistola en mano, tricornio y ‘mala lengua’ le pusiera muy nervioso. Más o menos como si ahora pasara algo así: yo me pondría de los nervios, porque soy carne de presidio (entre rojas…por sindicalista y repulibcana).
‘Gracias’ al 23F saqué sobresaliente en una de las asignaturas ‘hueso’ de la especialidad de Periodismo de la, entonces (allá por 2001) Facultad de Ciencias de la Información de Sevilla (poco después pasó a denominarse Facultad de Comunicación porque consideraban que ‘información’ dejaba fuera a la publicidad e incluso la comunicación A/V, mientras que sólo periodismo trabaja con la información…peor esa es otra historia). La asignatura era ‘Periodismo de Investigación’ y el profesor, aprovechando el 20 Aniversario de aquel día infame en el Congreso de los Diputados, dijo que quien quisiera realizar un trabajo sobre aquello tendría buena parte de la nota final asegurada…Así que Marta y yo, ni cortas ni perezosas, nos pusimos a ello.
Aprendimos mucho: de aquel día, de la importancia del periodismo en aquel contexto (no en vano fue ‘la noche de los transistores’), de la España de 2001 frente a la jovencísima democracia del 81 (cuando aún Naranjito ni se había estrenado en la tele), de la importancia de no olvidar el pasado para no cometer los mismos errores en el futuro…
Así que no sé qué hacía el 23F del 81, excepto por lo que me han contado mis padres, pero sí sé lo que hice el 23F del 2001: ganarme un sobresaliente como un castillo…y Marta también.